Con un par de alas




El relato que cuelgo hoy, surge de la colaboración con el blog Madrid foto a foto.
El cual yo tengo enlazado cómo "Mis Fotos de Madrid", que viene a ser lo mismo.
Allí también se puede ver colgado. Las dos primeras fotos son de Miguel y la última es mía.
Le quiero agradecer que cuelgue mi historia en su página y espero que guste tanto allí como aquí.
Me ha hecho ilusión que la quiera colgar, porque creo que el suyo es un blog muy bueno, en el que siempre me encuentro cosas interesantes de Madrid.
Estas líneas se supone que tenían que ver con la ciudad de Madrid, pero cada uno relaciona su ciudad con cosas distintas.


Me imagino que por fin hoy voy a conocerte después de tanto tiempo y camino bajo la lluvia hasta la boca de metro más próxima.
Nunca me pareció más larga la espera de un tren.

Notaré la falta de aire bajo tierra cómo una lombriz ciega.
Cada paso me acerca más a ti, reduciendo la distancia física entre los dos.
Los latidos latigazos que me martillean la sien.

Temo no ser esa persona que buscas, no poder dormir nunca entre tus brazos, sin conocer el olor que guarda el cuello de tu chaqueta, que el recuerdo te cierre a nuevas memorias y que Madrid me vuelva a parecer un cementerio de almas vacías.
Todo lleno de gente ausente y sin corazón.

Los portales me parecerán cada uno un nicho con su propia numeración y las calles arterias cardio-vasculares que nos separan.
Mis nervios brincarán dentro de mi pecho queriendo salir, para recordarme que no soy nada.

Pero para ti querría serlo todo y estar más de la mitad del tiempo metida en tu cabeza, al igual que tu estás ya solarizando la mía.
Aunque suene a locura, el mundo me parece más bueno desde que sé que fuera, en algún lugar respiras tú.

Escucharé tu voz en dolby surround y tu imagen en movimiento me parecerá el mejor cine que haya visto jamás salido de una linterna mágica.
Quiero que llegue el día, en el que sepa si la balanza caerá de mi lado o yo caeré de la balanza.