Halloween y Mentiras


Llevaba casi unos diez años queriéndome disfrazar en Halloween y este año lo he conseguido.
-¿Te vienes a una fiesta de disfraces el viernes? J, se ha puesto contento de que vayas a venir- Me preguntó mi amiga la psicóloga.
Y por supuesto, acepté.
Me disfracé de ángel negro.

Fuimos a casa de R, uno de los amigos de su novio, a los cuales conozco.
Éramos ella, su novio, dos amigos más (R y J) y yo.
Tenía ya ganas de ver a R y J, por una historia anterior que ahora viene al caso.

R le preguntó a mi amiga en mi primera exposición, que si yo era la fotógrafa que se habia acostado con J un día que me llevó de vuelta a casa en su coche.
Ella dijo que estaba equivocado, que si eso fuera así, ella lo sabría porque evidentemente yo se lo habría contado y lleva razón.
A no ser que haya alguna rivalidad rara oculta, las buenas amigas nos lo solemos contar todo.
A lo que él contestó:
-¿No estarás insinuando que J es un mentiroso?
Yo lo afirmo. Únicamente me llevo a casa en coche, ilustrándome dicho sea de paso, eso sí, en las veces que le había puesto los cuernos a su ex novia. Después le di dos besos y me bajé.

Pero este viernes, se repitió la situación. R antes de entrar en el último bar a las 3 de la mañana, se sintió cansado y dijo que se retiraba.
Aproveche para anunciar que iba a hacer lo mismo, que ya iba siendo hora de irse a dormir y que cogería un taxi.
También que le haría una llamada perdida al móvil a mi amiga, para que no se preocupará y supiera que había llegado bien.
J intervino para ofrecerse a llevarnos a los dos en su coche. La misma historia.
Llegamos a casa de R y se baja, no sin antes decirme:
-Divierteté.
-Igualmente.-Contesté.
Quince minutos de charla insustancial después, le di dos besos a J, las gracias por llevarme y me bajé yo también.

El problema vino cuando me acosté y se me olvidó hacer la puñetera llamada perdida.

Consecuencias cuando me despierto a la mañana siguiente:
Sms 1:
-Yaves, has llegado bien o te has liado con J? Besines.
-No, llegué bien, perdona que se me olvidó la perdida. Bss
Sms 2:
-No me cojas entradas para el concierto, que ya te contaré. ¿Pasó algo con J? Que me extrañó que te olvidarás de darme la perdida. Besines.
-Gracias por avisar porque te la iba a comprar. No pasó nada, no me gusta ya te lo dije, lo de la perdida se me olvida siempre. Bss

Preguntas:
¿Si sabe que soy tan olvidadiza y que nunca le miento, por qué se le pasó por la cabeza que estuve toda la noche destrozando el asiento de atrás del coche de J?
¿Por qué me puso R cara rara cuando le dije que él también se divirtiera, si yo también me iba a dormir?
¿Todo el mundo cree que porque me lleve hasta mi casa alguien me lo tengo que beneficiar?
¿Tendría que comprarme coche?
¿Son todos los hombres igual de mentirosos?
¿Cuántas veces va a decir ahora J que nos hemos acostado? ¿3 o 4?
Que mala hostia me está entrando...
Os preguntareis por qué dejé que me llevara una segunda vez.
La respuesta es porque no tengo nada que ocultar, ni comportarme de forma distinta por algo que no he hecho.
Y también por comprobar hasta dónde me conoce una de mis mejores amigas desde los quince años.

¿Tan difícil seré de conocer o es que pensamos que no conocemos realmente bien a nadie?

Ndy: La fotografía no es mía.