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viernes, 8 de agosto de 2014

El califato islámico se expande en Irak


Ano Abdoka se echa las manos a la cabeza al ver cómo la comunidad cristiana está prácticamente desapareciendo de Irak. “Quieren exterminarnos a nosotros y al resto de minorías”, advierte, afligido, este cristiano-caldeo, de origen kurdo. El Estado Islámico (EI) ha vuelto a lanzar una embestida brutal contra los pocos cristianos que quedaban a salvo en la provincia norteña de Nínive, cuya capital es Mosul. Lee más

domingo, 3 de agosto de 2014

Indígenas aislados denuncian una “masacre” mientras sale a la luz un inusual vídeo


Imágenes de vídeo inusuales del primer contacto con un grupo de indígenas aislados cerca de la frontera entre Perú y Brasil acaban de salir a la luz junto a nuevos relatos sobre la horrible violencia ejercida contra su comunidad, lo que ha llevado a los expertos a exigir que se proteja su tierra urgentemente o de lo contrario hay riesgo de su “exterminio” y “genocidio”. Fuente: survival.es 


lunes, 28 de julio de 2014

Linchadas en Pakistán por publicar "blasfemias"


Una mujer de 55 años de edad y dos de sus nietas han muerto al ser incendiada su casa y otras cuatro viviendas de pakistaníes de la comunidad ahmadí por una multitud que exigía la apertura de una investigación por la publicación de supuestos contenidos blasfemos en Facebook, según ha informado el diario local Dawn. Lee más

lunes, 21 de julio de 2014

El progromo de Kishinev


El pogromo de Kishinev fue una sucesión de actos vandálicos y de violencia antijudía, incluyendo la masacre; tuvo lugar en la capital de Besarabia, entonces provincia del Imperio Ruso, entre el 6 y el 7 de abril de 1903 (Kishinev se conoce hoy como Chisináu y actualmente es la capital de Moldavia). Lee más


El atentado de la AMIA (Argentina)


El atentado a la AMIA fue un atentado con coche bomba que sufrió la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de Buenos Aires el18 de julio de 1994. Se trató de uno de los mayores ataques terroristas ocurridos en la Argentina, con un saldo de 85 personas muertas y 300 heridas. La comunidad judeoargentina es la más numerosa de Latinoamérica y la quinta mayor del mundo. Lee más

lunes, 30 de junio de 2014

Boko Haram ataca a varias iglesias en Nigeria

El grupo terrorista Boko Haram atacó hoy las iglesias de dos localidades del noreste del país durante la hora del oficio religioso provocando decenas de muertos, según informaron los medios locales. Lee más: larazón



domingo, 29 de junio de 2014

El EAAF: 30 años buscando identidad


El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) cumplió 30 años de existencia en mayo pasado en una triste coincidencia con el fallecimiento de su fundador, el antropólogo estadounidense Clyde Snow. El próximo miércoles a las 19 recordarán ambos hechos con un acto en la Biblioteca Nacional junto a referentes como la titular de Abuelas, Estela de Carlotto, el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, el antropólogo Raul Carnese y David Morales, Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos de El Salvador. Lee más

viernes, 20 de junio de 2014

Una mujer muere cada hora en la India por no poder pagar la dote


Casarse en la India sigue siendo una peligrosa práctica para muchas mujeres que, al no poder pagar las altas cantidades que exige la dote, se suicidan o mueren a manos de sus maridos. Entre 25.000 y 100.000 mujeres son asesinadas en la India cada año a causa de la dote, según datos de la Fundación Vicente Ferrer. Lee más


martes, 3 de junio de 2014

Las matanzas de la Plaza de Tian'anmen


Las protestas de la Plaza de Tian'anmen de 1989, también conocidas como la masacre de Tian'anmen, la revuelta de Tian'anmen o el incidente del 4 de junio, consistieron en una serie de manifestaciones lideradas por estudiantes en la República Popular China, que ocurrieron entre el 15 de abril y el 4 de junio de 1989. La protesta recibe el nombre del lugar en que el Ejército Popular de Liberación suprimió la movilización: la plaza de Tian'anmen, en Pekín. Leer más

domingo, 18 de mayo de 2014

A más soja transgénica, más agro-tóxicos, más violencia en Latinoamérica



En la actual cosecha 2013-2014- el enclave sojero sudamericano aumentó más del 10% su extensión de plantíos. La superficie sembrada en esta cosecha alcanza entre 55 y 56 millones de hectáreas, es decir entre 550 y 560 mil km2. Una superficie mayor que la de Francia.

Acumulación de capitales excedentes en las metrópolis

¿Cuáles son las causas económicas que generan este vuelco de ingentes volúmenes de capitales para extraer bienes naturales por medio agroindustrias de transgénicos u otros commódities como la celulosa, minería a cielo abierto, pozos de fracking, etc.? Se trata de emprendimientos con fuerte inversión de capital inmovilizado que tienen predominio como motor de acumulación de capital imperialista en el continente americano.

David Harvey desde el marxismo, individualiza la causa inicial de estos procesos: se trata de la sobre-acumulación de capital en las metrópolis. Ella amenaza con disputas o competencias indeseables inter-capitalistas o la desvalorización o devaluación del capital no invertido. Esto que Harvey llama “ajuste espacio/temporal actúa como una metáfora de las soluciones a las crisis capitalistas a través del aplazamiento temporal y la expansión geográfica. La producción del espacio, la organización de nuevas divisiones territoriales de trabajo, la apertura de nuevos y más baratos complejos de recursos, de nuevos espacios dinámicos de acumulación de capital y de penetración de relaciones sociales y arreglos institucionales capitalistas (reglas contractuales y esquemas de propiedad privada) en formaciones sociales preexistentes, brindan diversos modos de absorber los excedentes de capital y trabajo existentes” /1 en las metrópolis.

La categoría del arreglo espacial (o arreglo espacio/temporal) definida por Harvey se apoya en la afirmación de que los ciclos de acumulación capitalistas construyen geografías a su medida. El origen de esta necesidad se debe buscar en la tendencia recurrente del proceso de acumulación a caer en crisis de sobre-acumulación, directamente relacionadas con el modo de valorización del capital fijo /2.

Estos arreglos espaciales afectan tanto a los territorios agrícolas como urbanos. Esta categoría que Harvey utilizó para explicar las burbujas inmobiliarias es aplicable también a las agro-industrias, a la minería a cielo abierto, al fracking, a la construcción de hidroeléctricas, etc. “Por un lado, una cierta porción del capital total queda literalmente fijada en alguna forma física por un tiempo relativamente largo. Es decir los excedentes de capital pueden ser absorbidos por: (a) el desplazamiento temporal a través de las inversiones de capital en proyectos de largo plazo”...“(b) Desplazamientos espaciales a través de la apertura de nuevas capacidades productivas y nuevas posibilidades de recursos y de trabajo en otros lugares. La combinación de (a) y (b) es particularmente importante cuando analizamos el capital fijo independiente inmovilizado” /3.

El arreglo espacial brinda las instalaciones físicas necesarias para que la producción y su absorción por el mercado mundial se realicen en el espacio y el tiempo. Desde la ocupación de tierras para plantíos de monocultivos transgénicos o forestales; o las plantas industriales para procesar commodities; la construcción de represas, hidroeléctricas, plantas de procesamiento de biomasa, gasificadoras y los pozos de extracción de gas de esquisto (fracking), para abastecer de energía los proyectos; o la acción minera a cielo abierto; la instalación de infraestructura vial, puertos y aeropuertos, sistemas de transporte marítimo, ferroviario, y de carreteras y avanzados medios de comunicación. Todo esto no es un sector menor de la economía, y es capaz de absorber ingentes cantidades de capital e inmovilizarlo por años, dando beneficios por décadas. Se trata de un proceso global de conquista geopolítica de fuentes de recursos naturales, claves para la expansión del Capital. Es un arreglo espacial que supone un relanzamiento del proceso de acumulación de capital mediante un nuevo conjunto de relaciones geográficas que generan nuevas escalas espaciales.

Se expande el Enclave Sojero Sudamericano

El enclave sojero es una de las manifestaciones actuales de la expansión global de un proceso de acumulación de capital en base territorial. Según las últimas estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción de soja transgénica forrajera o para la industria aceitera a nivel global alcanzaría en la campaña 2013/2014 las 287 millones de toneladas, casi un 7% más que en 2012/2013 (cuando alcanzó 268 millones de toneladas), convirtiéndose así en un nuevo récord mundial de producción /4.

En la cosecha 2012-2013 Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay sembraron 50 millones de hectáreas con soja transgénica, es decir 500 mil Km2 de un único monocultivo. En la actual cosecha 2013-2014- el enclave sojero sudamericano aumentó más del 10% su extensión de plantíos. La superficie sembrada en esta cosecha alcanza entre 55 y 56 millones de hectáreas, es decir entre 550 y 560 mil km2. Una superficie mayor que la de Francia.

Brasil con sus 30 millones de hectáreas sembradas (o 300 mil km2) con soja transgénica -una superficie del tamaño de Italia- aumentó un 9% su producción. Argentina con sus 20 millones de há. (200 mil km2) plantados con soja, ha ocupado con el transgénico “estrella” una superficie mayor que la de Hungría y Portugal sumadas.

Para la campaña en curso se estima un aumento en la producción, para los tres principales proveedores internacionales. Así, Estados Unidos avanzaría 8%, hasta 89,5 millones, Brasil crecería 9%, hasta 89 millones y Argentina sumaría 11%, para quedar en 54,5 millones. De esta manera, Brasil y Argentina supondrían en 2013/2014 el 50% de la producción mundial de soja, y el enclave sojero sudamericano alcanzaría entre 158 y 159 millones de toneladas si agregamos los aproximados 9 millones de toneladas previstos para Paraguay, los esperados 3,7 millones para Uruguay y los más de 2,4 millones para Bolivia. Con esas cifras en millones de toneladas de soja para la cosecha 2013-14 y un 55% de la producción mundial, el Enclave Sojero Sudamericano es el mayor productor de semillas bio-degradadas del mundo, con todas las consecuencias ambientales y para la salud humana de la región que eso significa /5.

En términos de superficie plantada, además de las 30 millones de hectáreas plantadas por Brasil y los 20 millones de ha. de Argentina, Paraguay alcanzaría los 3,1 millones de ha., Uruguay subiría a 1 millón 500 mil há y Bolivia cubriría una superficie entre 1 millón y 1 millón 160 mil há.

Más agro-tóxicos

La “promesa” de los proveedores de semillas genéticamente degradadas, que con ellas se utilizarían menos productos tóxicos resultó un gran embuste en doble sentido: se usa más cantidad y se introducen nuevos productos aún más dañinos que el glifosato, como el herbicida 2,4-D (componente del agente naranja), el glufosinato de amonio o el benzoato de emamectina. La mayoría de ellos prohibidos en varios países. Y la situación es similar en todos los países del enclave.

Desde 2008, Brasil es el mayor consumidor de agro-tóxicos del mundo. Así que los récords brasileños de producción del grano transgénico, se conquistan junto a resultados indeseables asociados. En 2013 fueron consumidos en el país mil millones de litros de “defensivos agrícolas” (eufemismo con que los llaman las corporaciones químicas), una cuota de 5 litros por habitante. Pero esta cifra no refleja la realidad de los estados como Mato Grosso donde la soja OGM es la cultura dominante. El agro-tóxico Endosulfan, comprobadamente perjudicial a los sistemas reproductivo y endócrino, aparece en 44% de las 62 muestras de leche materna analizadas por un grupo de investigadores de la Universidad Federal de Mato Grosso (UFMT) en el municipio de Lucas de Rio Verde, ícono del agro-negocio. Es que allí se vuelcan anualmente, en media, 136 litros de venenos por habitante. En 100% de las muestras fue encontrado al menos un tipo de agro-tóxico y en 85% de los casos fueron encontrados entre 2 y 6 tipos. En el mismo municipio, aparecen además otros tres productos supuestamente prohibidos: el Paraquat - que provocó en la ciudad un brote de intoxicación aguda en niños y ancianos en 2007, el Metamidofos (acaricida e insecticida) y el Glifosato. Este último, hasta la cosecha 2012-13 el más venerado veneno de Monsanto, estuvo presente en 70 de 79 muestras de sangre y orina de maestros del área rural, junto con otro tóxico aún no prohibido, el Piretroides /6.

Los países del Enclave evitan que se realicen estudios sobre las consecuencias en la salud de los agro-tóxicos. En Argentina, médicos independientes han hecho un cálculo aproximado de 12 millones de personas afectadas por los agro-tóxicos en distintos niveles de gravedad. El caso ejemplar, difundido en 2 videos, es el de Fabian Tomasi que trabajó con pesticidas desde los 20 años de edad y que a los 46 (22/10/2013) estaba al borde de la muerte /7. Pero en relación a los problemas de salud que acarrean la fumigación de agroquímicos la principal evidencia la dio el movimiento Madres de Ituzaingó, un barrio de la ciudad de Córdoba. El juicio de las “Madres” contra los productores que fumigaban sobre el barrio tuvo la importancia de relacionar los agro-tóxicos con las dolencias de adultos y las enfermedades y deformaciones de nacimiento detectadas en niños. Y condenar a los responsables. Pero no se identificó a los verdaderos culpables: las instituciones estatales que autorizan los transgénicos y las corporaciones que comercializan las semillas bio-degradadas y los agro-tóxicos.

El movimiento comunitario que avanzó en ese sentido fue el de la localidad de Malvinas Argentinas que en una lucha que lleva varios años está impidiendo que Monsanto instale allí una planta para tratamiento de las semillas genéticamente modificadas de maíz. Los enfrentamientos han sido con las autoridades de la provincia e incluso con matones sindicales de la CGT peronista que defendían a la transnacional estadounidense. Existe también una resistencia importante de los pueblos Qom y Wichi, que intentan ser desalojados de sus tierras ancestrales por el agro-negocio en el norte argentino/8.

En Uruguay la fumigación aérea con pesticidas no está prohibida y los reglamentos al efecto son muy laxos, como en todos los países de Sudamérica. Y en los últimos años se han acumulado muchas denuncias de este tipo de problemas. En especial en escuelas rurales. No existe un seguimiento sobre la salud de los pobladores en las zonas afectadas por las fumigaciones. Ni controles constantes sobre el grado de contaminación en las víctimas de esa “tecnología” productiva. Tampoco se realizan exámenes sistemáticos para identificar plaguicidas tóxicos en el agua de reservatorios, cañadas, ríos, lagunas, tanques, etc. en las regiones de los plantíos transgénicos. Ni se investiga la contaminación con productos químicos de los vegetales o las frutas que se comercializan en el país. Y los grandes medios así como el gobierno censuran cualquier información al respecto. O como los inspectores del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) que ante graves denuncias de contaminación por agro-tóxicos intentan acallarlas o desestimarlas. Recién en enero de 2014 se aprobó una disposición de la Junta Departamental de Montevideo -no es una resolución que lo exija en todo el país- que obligaría a los 800 alimentos envasados que poseen transgénicos, identificarlos en el etiquetado.

Y toda esta negligencia respecto a una de las peores amenazas a la salud y comprobadamente cancerígenas que existen en la actualidad en el país y en el mundo, se tolera y disimula a pesar que, según la OMS, Uruguay en 2014 es el que tiene mayor índice de cáncer en América Latina y se ubica entre los peores países del mundo en esa estadística. Respecto a nuevos casos Uruguay está en la situación más grave junto con América del Norte, Europa Central y Australia. También en mortalidad tiene las peores cifras /9. Con la improvisación que la caracteriza, la presidenta de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer en Uruguay, Dra. María Julia Muñoz -ministra de salud pública en el gobierno de Tabaré Vázquez y futura ministra si él vuelve a ser presidente- minimizó el hecho y aseguró que si “Uruguay está en un lugar similar que el primer mundo es porque comparte con esos países dos cosas: la mala dieta y la buena calidad de datos” . Es decir que, por lo que a ella le corresponde, se trata de un hecho positivo: desde la Comisión Honoraria que ella preside se llevan buenas estadísticas. Y los índices son malos para Uruguay porque los demás países de Latinoamérica no tienen buenos registros al respecto. Con un personaje como este es inútil esperar que se tomen controles, se investiguen y se impidan las consecuencias para la salud que ya están produciendo los alimentos deteriorados por contener transgénicos. Y menos aún que se detenga la agro-incultura de los monocultivos de semillas bio-contaminadas y las pulverizaciones aéreas de químicos tóxicos.

Transgénicos: solo consecuencias funestas

Los gobiernos del Cono Sur se jactan del crecimiento de la producción de granos de estos países. Pero el avance de los monocultivos con semillas transgénicas empeoró la realidad agrícola de la región. La ampliación de los costos productivos con la siembra directa provoca una alteración del tamaño mínimo factible para este tipo de plantíos de soja, maíz o algodón. Con eso, los menores establecimientos se tornan inviables lo que acelera la exclusión de los agricultores familiares. Y al reducir el número de productores reduce también el abanico de productos ofertados. Es una política de deterioro rural que excluye todo lo posible el trabajo humano y exige una inmensa inversión en “tecnología” agrícola. Más tractores, fumigadoras terrestres -conocidas popularmente como mosquitos- o aéreas, cosechadoras computarizadas y drones (usados para controlar la marcha de los plantíos).

Ante las transformaciones biológicas defensivas de hongos, insectos y hierbas “dañinas” para resistir los pesticidas asociados a las semillas bio-degradadas, la “tecnología” e insumos abastecida por la gran industria imperialista amplía en forma sistemática el volumen y la toxicidad de los agro-tóxicos utilizados, amenazando la calidad de la vida y la salud de los que permanecen en zonas rurales y de los pobladores de ciudades aledañas. A la vez que al hacer más repetitivas las aplicaciones de venenos consume más combustibles, empobrece y deteriora la tierra y afecta la bio-diversidad, etc. /10.

El gobierno “progresista” de Brasil privilegia al monocultivo transgénico frente a la agricultura familiar. Para la zafra 2013-14, mientras preveía una ampliación del crédito estatal para el agro-negocio llevándolo a R$ 136 mil millones (más de U$S 56 mil millones); para la agricultura familiar dedica 34 veces menos: R$ 4 mil millones (poco más de U$S 1,6 mil millones) /11. Es decir su inquietud no se centra en los alimentos saludables, la soberanía alimentaria del país y el aumento de campesinos y trabajadores rurales, sino en la producción de commodities. El negocio es cada vez más beneficioso... para las transnacionales que proveen semillas, agro-tóxicos y maquinaria agrícola sofisticada. Apenas nueve fabricantes multinacionales de transgénicos y pesticidas facturaron U$S 8.900 millones en la safra 2011/2012 (eran U$S 2.500 millones en 2000).

Este año el costo de producción con la utilización de la variedad transgénica tuvo un incremento de casi 10%, superando desde la cosecha anterior los costos de la agricultura orgánica. El mayor volumen de gastos es en el plantío en razón de la “tecnología” que el producto posee y exige. Allí se consume el 54% del total del costo de producción, que va a manos de las corporaciones /12. Y esta situación se extiende a los demás plantíos de semillas transgénicas: recordemos que en esta zafra la variedad transgénica ocupa 65% (710 mil hectáreas) de la producción total de algodón en el país; y en la zafra de 2013 del total de maíz producido en el país, 89,9% era transgénico. Hoy ya se plantan 18 especies de estos maíces mutantes producidos por Monsanto, Syngenta, Basf, Bayer, Dow Agrosciences y Dupont, Con un agravante para los bebedores de cerveza: las marcas Antárctica, Bohemia, Brahma, Itaipava, Kaiser, Skol y todas aquellas en que consta como ingrediente “cereales no maltados”, de acuerdo a la legislación brasileña pueden sustituir hasta el 45% de la malta de cebada por maíz transgénico. ¡Lo que anuncia un saludable festejo cervecero en esta Copa del Mundial de Fútbol!

Para los gobiernos “progresistas” el crecimiento del agro-negocio tiene como consecuencia un relativo -en relación a los beneficios obtenido por las transnacionales y el capital financiero- aumento de los ingresos estatales lo que favorece el “asistencialismo” y garantiza por tanto una cierta calma social. Además de proveerlos de divisas, que permiten equilibrar las cuentas externas, infla el PBI, indicador económico perverso que engaña sobre un supuesto “progreso” de los países y no sirve como índice ni de la pobreza, ni de la desigualdad, ni de la salud en ellos. Con esta estrategia se está procesando una acelerada concentración de la propiedad de la tierra, extranjerización de la economía y del territorio y en términos sociales, una verdadera contra-revolución agraria.

En Uruguay, desde la década de los 70 del siglo pasado hay un proceso continuo de concentración de la tierra, que tiene dos momentos de aceleración en 1980 y en el 2000. Este último, al inicio de este milenio, es el más empinado. El resultado es que en poco más de 4 décadas el número de explotaciones se redujo a la mitad, mientras que el tamaño promedio de estas, aumentó a casi el doble. Es un proceso de involución, de retroceso, en sentido contrario a la reforma agraria reclamada por el Frente Amplio en los 70. Y algo que lejos de haber disminuido con el gobierno del FA, se aceleró durante sus dos ejercicios.

“En cuanto a la extranjerización es en especial destacable que”...”entre 2000 y 2011 los uruguayos pasaron de controlar del 90,4% al 53,9% de la superficie productiva nacional, mientras que las personas jurídicas (sociedades anónimas en su mayoría) pasaron de controlar de un 1% a un 43,1% del territorio (agropecuario del país), apropiándose de esta forma de casi 7 millones de hectáreas en sólo 11 años” /13. Estas sociedades anónimas representan fondos de inversión, o explotaciones productivas de corporaciones extranjeras.

El enclave y su superficie que se extiende por los cinco países del Cono Sur ha conseguido que sus semillas modificadas genéticamente gocen de un “amplio apoyo político” de los gobiernos respectivos y de un “sistema regulatorio en funcionamiento” que ha sido diseñado por las corporaciones del agro-negocio. Condiciones indispensables -según los ejecutivos de Monsanto- para la expansión de este plantío /14.

Monocultivos, extracción de madera, hidroeléctricas y mineras promueven violencia rural

Según el informe de la ONG Global Witness /15, antes del mundial de fútbol, Brasil ya obtuvo otro título: primero en el mundo en muertes de defensores ambientales. Con 448 asesinatos de ambientalistas entre los 908 casos registrados en todo el mundo entre 2002 y 2013, Brasil se lleva la “copa” del crimen ambiental. Para tener una idea de la magnitud del enfrentamiento actual recordemos que el número supera los muertos y desaparecidos políticos en el período de veinte años del régimen militar en el mismo país, entre 1964 e 1985.

Pero ¿qué tiene esto que ver con el enclave sojero? Pues dejemos que lo explique Oliver Courtney, director de la ONG refiriéndose a todo el continente americano: “Acuerdos están siendo hechos a puertas cerradas. Son negocios que envuelven tierras pertenecientes a personas, pueblos o comunidades que vivieron en sus regiones por generaciones. Sus tierras están siendo tomadas sin su consentimiento, sin que ellas sean consultadas, y son expulsados a la fuerza de ellas, con frecuencia con consecuencias fatales, como muestra nuestro estudio”

Para Global Witness las causas de los conflictos que provocan asesinatos de ambientalistas son:

1 - modelo de propiedad de la tierra, concentrado y desigual que favorece a los grandes propietarios de tierras frente a pequeños productores familiares, indígenas o campesinos.

2 - extracción de madera de los bosques naturales -como en Amazonas o en el chaco paraguayo- y la consecuente utilización de la tierra usurpada para la pecuaria o los plantíos de soja forrejera.

3 - desarrollo económico basado en grandes obras para obtener energía hidráulica o el uso de recursos minerales.

Se extienden los tugurios en los márgenes de las ciudades

La contracara de esta expropiación/expulsión de población rural es que de los 30 mayores barrios marginales del mundo, por su población, los cinco primeros son Latinoamericanos /16:

1. Neza/Chalco/Izta (Ciudad de México) /17 con 4 millones de habitantes.

2. Libertador (Caracas) con 2,2 millones de habitantes.

3. El Sur/Ciudad Bolívar (Bogotá) con 2 millones de habitantes.

4. San Juan de Lurigancho (Lima) con 1,5 millones de habitantes.

5. Cono Sur (Lima) con 1,5 millones de habitantes.

En esta lista puede llamar la atención que no estén las populosas favelas brasileñas. No se incluyen porque tanto en Rio de Janeiro como en São Paulo las favelas no están concentradas en un único y continuo territorio. São Paulo tiene 2.087 favelas, el equivalente a 33% de las favelas nacionales, y Rio tiene 1.332 (21%), pero las características de esos barrios marginales son muy distintas en los dos Estados En el municipio de Rio, predominan las comunidades mayores, con más de mil domicilios (57,8%) y los complejos de favelas en medio de la ciudad; en São Paulo, esas comunidades quedan principalmente en la periferia de la urbe y son menores, en la mayoría (69,5%) con menos de mil habitantes. En total Brasil tiene más de 11 millones de personas viviendo en 6.319 favelas distribuidas por todo el país /18.

Frente a esta realidad de sobrevivencia degradada de las poblaciones rurales en los márgenes de las ciudades, los tecnócratas de ONU destacan un proceso de urbanización explosivo, cuando en realidad lo explosivo es el aumento de la población en suburbios y arrabales sin ninguno de los beneficios de la vida ciudadana y con todas las posibles lacras del amontonamiento y promiscuidad en barracones precarios, en terrenos peligrosos y contaminados sin ninguna clase de servicios públicos.

El discurso apologético de los tecnócratas de ONU sobre las bondades de las ciudades tercermundistas como espacios para “mejorar la vida” intenta colaborar con las transnacionales e instituciones imperialistas artífices de este desplazamiento forzoso de poblaciones en el continente. En la introducción de ONU Habitat 2011 afirman que: “Las tendencias poblacionales en curso, nos indican claramente, cómo lo más específico de la sociedad contemporánea ocurre al interior de nuestras ciudades. De tiempo atrás es sabido cómo las urbes atraen por su gran capacidad concentradora de potencialidades para mejorar la calidad de vida y el bienestar humano, fruto de la aglomeración”/19. Cuando en realidad se trata del hacinamiento de la miseria desprovista de derechos. Este discurso cínico tiene el objetivo de justificar el “éxodo rural” hacia las ciudades, presentándolo como una aspiración deseable de la población perseguida y desalojada. Y no como un proceso de expropiación y expulsión forzada para abrir espacio a la extracción de riquezas naturales por las corporaciones. Es decir un arreglo espacial continental para relanzar un proceso de acumulación de capital en base territorial en los países periféricos subdesarrollados.

Estas condiciones deplorables de vida en las ciudades no tienen perspectiva de mejorar o disminuir en el escenario capitalista. Por el contrario los investigadores del proyecto Observatorio Urbano de la ONU advierten que en 2020 la pobreza urbana del mundo que hoy en promedio es el 31,2% llegará al 45% o 50% del total de los moradores de las ciudades /20.

La violencia en las ciudades

Los enclaves productivos que se extienden en el continente al margen de las necesidades e intereses de las poblaciones de los países, utilizan tecnologías pensadas para prescindir y excluir la mano de obra humana. Por eso este proceso tiene consecuencias directas sobre las ciudades latinoamericanas: la expulsión de pobladores rurales hace crecer los barrios miserables en las ciudades y conduce a variados conflictos y múltiples acciones represivas de los estados contra los descontentos. En los tugurios suburbanos recalan como parias los expulsados del mundo rural, que terminan como minoristas del narcotráfico, como excluidos, perseguidos, presos o ultimados, o en el mejor de los casos como ejército de reserva del trabajo tercerizado o precarizado en las industrias y los servicios.

Ante la resistencia popular que se desata por estas injusticias, la solución que encuentran los gobiernos, es la acción policial y militar. Sería interminable detallar todo lo que implica esa represión desatada sobre los pobladores de las ciudades de los países que componen el Enclave Sojero Sudamericano. Daremos sólo algunos ejemplos emblemáticos

Como muestra destacada de una “reforma” urbana contraria a los intereses de la población tenemos el arreglo espacial realizado en Brasil con la coartada de la Copa Mundial de Fútbol. En todas las capitales estaduales de la Copa se realizaron desapropiaciones de terrenos y demolición de casas en forma despótica sin respetar el derecho de los pobladores. Los ingenieros pintaban una cruz sobre la pared de la vivienda que querían derribar y con la amenaza de las máquinas demoledoras removían a los pobladores y de inmediato arrasaban con las casas. Un estudio del arquitecto Lucas Faulhaber, hecho en la Universidad Federal Fluminense (UFF) estima que 64 mil familias fueron removidas a la fuerza por obras de infraestructura y revalorización inmobiliaria urbana solamente en Rio de Janeiro por motivo de la Copa mundial de fútbol. A escala nacional se supone que este abuso afectó más de 250 mil familias. Un sistema ejecutivo para hacer un arreglo espacial que favoreciera a la especulación inmobiliaria con nuevas urbanizaciones y a los cárteles de las constructoras de estadios, a costa de las tierras expropiadas a las poblaciones más carentes. De esta operación la FIFA y sus corporaciones asociadas extraen su porcentaje.

En Rio de Janeiro en el período 2007-2013 bajo el mandato de Sérgio Cabral como gobernador, donde la tenacidad de los pobladores ha sido más fuerte, el estado ha desarrollado las acciones más violentas. Una práctica común de la policía carioca es calificar sus ejecuciones de “sospechosos” (por el color de su piel o la vestimenta) con el eufemismo de “auto de resistencia”. Es decir, el supuesto delincuente se resistió armado y debió ser ultimado. En las operaciones llevan armas no registradas para “plantarlas” en esos casos. La práctica es tan escandalosa y sin ninguna clase de disimulo que los organismos de DDHH comenzaron a denunciarla y a exigir procedimientos verificables de estos hechos. Entonces la policía militar de las Unidades de Policía Pacificadora que vigilan las favelas de Rio, en actividad o como milicias -grupos criminales parapoliciales-, comenzó a producir desapariciones de supuestos “indeseables”. El resultado es que durante los mandatos del gobernador Cabral en poco más de 7 años se registraron casi 35 mil desaparecidos, un verdadero genocidio que supera las desapariciones en Chile bajo Pinochet y lo asemeja con la actuación de la junta militar argentina /21.

Pero esta violencia no es exclusivida de Rio. Entre 1990 y 2010, 11 mil personas fueron víctimas de la violencia policial, solo en el estado de São Paulo. La situación es a tal punto extrema que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU ya recomendó la supresión de la policía militar en Brasil por considerarla la principal responsable de la violencia en las ciudades. 

Esta matanza despiadada de los excluidos urbanos, que se repite con distintas tonalidades en las principales ciudades del país, se complementa con un número exorbitante de presos en las cárceles brasileñas. La población en las cárceles llegó a 548.000 reclusos en 2013, con un ritmo de crecimiento ocho veces superior a los índices internacionales. Esta evolución observada a lo largo de una década significa que la proporción de presos per cápita brasileños creció en 10 años un 71,2%, mientras en el resto del mundo esa expansión fue del 8% /22. La principal preocupación de los familiares de presos es que ellos no salgan con vida de su reclusión: en los últimos 12 meses hubo 62 asesinatos en prisiones de Maranhão, por otros presos y por guardias.

Lejos de disolver las PM el gobierno de Dilma Rousseff por el contrario, ha adquirido todo tipo de armamentos para reprimir las posibles protestas contra la Copa del Mundo que se desarrollará en junio de este año. Incluso camiones tanque lanza agua como los utilizados en Chile y Turquía para disolver manifestaciones. Y ha convocado a las fuerzas armadas para que se sumen al combate de los “revoltosos” contra la Copa.

En Uruguay durante los dos gobiernos del Frente Amplio los presos se duplicaron: pasaron de 5.000 a 10.000. Según un Censo Nacional de Reclusos realizado en diciembre de 2010 en todo el país por el Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales en convenio con el Ministerio del Interior, esta es la fotografía de la población carcelaria compuesta por el escalón más bajo de la explotación capitalista: “El 35% de los presos y presas tiene entre 18 y 25 años, y el 34,5% entre 25 y 35 años. El 40,4% tiene primaria como nivel educativo superior; solo el 26,6% ha culminado este nivel y el 13,8% no logró terminar primaria. Entre los censados se constató una temprana 'inserción en el mercado de trabajo': el 50,6% tuvo su primer trabajo 'estable y remunerado' antes de los 17 años, por tanto, la mayoría de los encarcelados “empezó a trabajar siendo menor de edad"..."El 42,1% (al momento de ser procesado) tenía un empleo, es decir, eran 'asalariados privados permanentes'; un 30,2% eran trabajadores 'por cuenta propia' sin local de su propiedad.” De los datos que surgen del estudio, se desprenden las razones más evidentes del origen de su ingreso en el delito: “salarios miserables, empleos basura, desempleo estructural, inaudita pobreza, familias quebradas por las ‘necesidades básicas insatisfechas’, exclusión socio-cultural. En una palabra: víctimas de la desigualdad social que el programa económico del progresismo recicla a diario”/23.

Como vemos, en Uruguay, como en la mayoría de los países del continente, el principal blanco de la represión es la juventud pobre, desocupada o con trabajo precario. Recordemos en primer lugar que el país tiene el porcentaje más alto de desocupación juvenil de Latino América: más del 20%. “En Uruguay el 20% de los jóvenes entre 17 y 24 años no estudia ni trabaja. En los menores de 25 años la desocupación casi triplica la cifra para la población en general. En los hospitales públicos 1 de cada 5 nacidos vivos es hijo de una madre adolescente. Los nuevos casos de VIH/SIDA se dan principalmente entre jóvenes de 25 a 34 años, con mayor incidencia en las mujeres” /24.

Hasta el año pasado las denuncias por malos tratos provenían de las cárceles de adultos. Pero, en octubre de 2013 el suizo Eric Sottas, director de la Organización Mundial contra la Tortura (OMT) hizo la denuncia pública de que “Hay claras situaciones de tratos degradantes y torturas psicológicas y físicas en varios locales del Instituto del Niño y del Adolescente del Uruguay (INAU)” Los malos tratos se agravan sobre 720 menores que dependen del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa). Los observadores internacionales calificaron como "preocupantes" las condiciones de reclusión y edilicias de cuatro centros: Desafío, SER, Centro Femenino y Centro de Privación de Libertad. "En esos centros recibimos testimonios de malos tratos tanto de funcionarios como de adolescentes". “Los cuelgan, ya sea de los barrotes o de un fierro, con las manos esposadas arriba de la cabeza, previamente los desnudan y los mojan con agua helada y los empiezan a golpear” afirmó la abogada Sandra Giménez representante de padres y madres de adolescentes internados /25. En un país que mantiene la impunidad de los torturadores y asesinos de la Dictadura, hay una invitación explícita a reproducir los mismos comportamientos.

Por su parte en los centros de reclusión femenina de menores la OMT pudo comprobar que el 77% de las internas tenían distinto grado de sobre-medicación. Algunas estaban tan dopadas que no alcanzaban a mantenerse en pie sin ayuda. También se comprobó que existe un elevado hacinamiento en los distintos locales.

Llegaron para quedarse, hay que expulsarlos

Los transgénicos llegan para quedarse por décadas. Monsanto y las demás empresas de biotecnología y agro-tóxicos tienen proyectos a largo plazo para el Enclave Sojero Sudamericano. El desplazamiento forzoso de gente hacia las ciudades que provocan los transgénicos, la minería a cielo abierto, la forestación de monocultivos y otras tecnologías extractivistas, condena a la indigencia y la desdicha y las protestas que se desatan son reprimidas con violencia y sin piedad.

Debemos recibir el rechazo a este arreglo espacial como anuncios e intentos de encarar una transición hacia un nuevo régimen social. Debemos considerar las exigencias y programas levantados en todos esos conflictos ambientales en América como fases de la lucha por una nueva sociedad que está demandando una relación diferente de la humanidad respecto a la naturaleza.

Hoy somos testigos y protagonistas de la negación de nuestros pueblos a tecnologías propias del capitalismo, de sus medios de producción, subordinados al valor de cambio y contrarios a las necesidades humanas. Es vergonzoso que el presidente Mujica haya declarado en EUA “Venimos a buscar conocimiento e investigación en el campo de las ciencias biológicas, particularmente agrarias” Es decir venimos a mendigar que nos sigan ultrajando con la genética degradada del oligopolio que dirige Monsanto. Ni la tecnología vigente ni la ciencia capitalista son neutras y útiles en su conjunto para una nueva sociedad. El extractivismo metropolitano actual está basado en técnicas funcionales a la acumulación de capital. Las poblaciones de América están rompiendo con esos perversos mitos sobre la técnica y la ciencia vigente como las únicas posibles y aprovechables. Están transitando el mismo camino que nos lleva también a negar el Capital y exigir nuevas relaciones sociales y políticas humanas. Fuente: argenpress

jueves, 8 de mayo de 2014

Violencia en Nigeria contra la población civil


La letal explosión de un vehículo bomba esta noche en un barrio de la capital de Nigeria, Abuja, muestra un terrible desprecio por la vida humana y subraya la urgencia de poner fin a la campaña de violencia contra la población civil que han emprendido los grupos armados islamistas en Nigeria, ha dicho Amnistía Internacional.

Ningún grupo ha reivindicado la autoría de este último atentado en el barrio de Nyanya de Abuja, en el que murieron 19 personas y resultaron heridas más de 60. El atentado se produce menos de tres semanas después de que el grupo armado Boko Haram matara a más de 70 personas en un atentado similar en la misma zona.
“Además de demostrar un cruel desprecio por la vida humana, los atentados contra la población civil, como el de la última noche en Nyanya, son ilegítimos y deben terminar de inmediato”, ha dicho Susanna Flood, directora de Medios de Comunicación de Amnistía Internacional.
“Boko Haram y otros grupos armados deben renunciar a su contraproducente e ilegítima campaña de violencia contra la población civil. Las autoridades de Nigeria, por su parte, deben hacer más para proteger a los civiles y poner a los autores de todos estos atentados en manos de la justicia, pero es fundamental que lo hagan sin cometer más violaciones de derechos humanos.”
Más de 1.500 personas perdieron la vida en los tres primeros meses de 2014 en los combates entre las fuerzas de seguridad nigerianas y los grupos armados islamistas, radicados sobre todo en el noreste del país, pero que ocasionalmente cometen atentados en la capital y otros lugares. El de la pasada noche se produce días antes del 7 de mayo, fecha en que se iniciará el Foro Económico Mundial sobre África en Abuja.



Escolares secuestradas

Este último atentado se produce también cuando muchos nigerianos exigen la liberación de más de 200 escolares secuestradas en un asalto nocturno perpetrado el 15 de abril por un grupo armado en Chibok, en el noreste de Nigeria. Aún se desconoce la autoría de la operación, pero grupos islamistas, incluido Boko Haram –nombre cuya traducción es un llamamiento a prohibir la educación “occidental”– han llevado a cabo secuestros similares a menor escala.
El miércoles, cientos de personas –incluidas madres de las escolares secuestradas– marcharon hasta el Parlamento, en Abuja, para entregar una carta en la que se exigía una actuación más enérgica de las autoridades de Nigeria para conseguir la liberación de las niñas.
“Amnistía Internacional se solidariza con los nigerianos que piden la liberación inmediata e incondicional de las escolares de Chibok y el fin de los secuestros de civiles por grupos armados”, ha dicho Susanna Flood.
“Los grupos armados que llevan a cabo tales secuestros deben saber que estos actos son graves violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, y Amnistía Internacional seguirá instando a las autoridades de Nigeria a que garanticen que los responsables comparecen ante la justicia en juicios justos”. Fuente: amnistiainternacional

domingo, 27 de abril de 2014

Violencia contra la mujer


Violencia contra la mujer es un hecho conocido desde la antigüedad y reconocido como un problema social. Las Naciones Unidas en su 85ª sesión plenaria, el 20 de diciembre de 1993, ratificó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, donde se afirma que esta violencia es un grave atentado a los derechos humanos de la mujer y de la niña.
En el artículo 1 define la violencia contra la mujer:
A los efectos de la presente Declaración, por "violencia contra la mujer" se entiende todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.
Los actos de violencia se producen en la familia, en la comunidad y en el Estado.1 Estos actos presentan numerosas facetas que van desde la discriminación y el menosprecio hasta la agresión física o psicológica y el asesinato.
Las Naciones Unidas, en 1999, a propuesta de la República Dominicana con el apoyo de 60 países más, aprobó declarar el 25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En Canadá se celebra el Día nacional del recuerdo por las víctimas de la violencia contra la mujer el 6 de diciembre, en conmemoración de la masacre de la Escuela Politécnica de Montreal.

El desarrollo conceptual de la violencia contra la mujer y las investigaciones realizadas utilizan diferente terminología y, a veces, diferente definición del mismo término, como ocurre con el vocablogénero y la expresión violencia de género.
Un sector propone que la expresión violencia contra la mujer se considere término aglutinante de todos los tipos de violencia ejercida contra este grupo de personas, y aunque se confunde con la violencia de género hacia ellas —que se ejerce contra cualquier mujer por el mero hecho de serlo— toda la violencia contra la mujer no puede identificarse solamente por su condición de mujer, por lo que es habitual que exista cierta confusión al respecto. 
Algunos autores utilizan los términos «violencia familiar», «violencia intrafamiliar» o «violencia doméstica» para referirse a la violencia que se ejerce contra las mujeres, aunque estos términos en sí comprenden aquellos actos de violencia ejercidos por alguien de la familia sobre cualquier otro miembro de ella en el ámbito doméstico; luego, dada la amplitud de este término, la Organización Panamericana de la Salud utiliza el concepto «violencia intrafamiliar contra las mujeres», probablemente debido a los niveles de prevalencia existentes, ya que según cifras de Naciones Unidas «se estima que alrededor de la mitad de las mujeres en América Latina enfrentan por lo menos un episodio de violencia familiar durante su vida»; Para algunos investigadores tal reduccionismo ocultaría la causa y carácter de esta violencia. La expresión violencia de género es la traducción del inglés gender-based violence o gender violence, expresión difundida a raíz del Congreso sobre la Mujer celebrado en Pekín en 1995 bajo los auspicios de la ONU. En el inglés se documenta desde antiguo un uso translaticio de gender como sinónimo de sex, sin duda nacido del empeño puritano en evitar este vocablo. Con el auge de los estudios feministas, en los años sesenta del siglo XX se comenzó a utilizar en el mundo anglosajón el término gender con el sentido de «sexo de un ser humano» desde el punto de vista específico de las diferencias sociales y culturales, en oposición a las biológicas, existentes entre hombres y mujeres. 
La expresión «violencia de género» tiene un significado diferente en el marco de los estudios feministas, también llamados estudios de género, que utilizan también, la expresión violencia machista. El análisis de la violencia desde la Perspectiva de género permite visualizar esta violencia como un problema social, así como prestar una ayuda más adecuada a las víctimas. Por esta razón, investigadores como Pérez Viejo, consideran importante que quienes trabajan profesionalmente en la prevención de la violencia contra las mujeres, adopten la perspectiva de género.8
En español no existía tradición de uso de la palabra género como sinónimo de sexo. Mientras que con la voz sexo se designaba una categoría meramente orgánica, biológica, con el término género se ha venido aludiendo a una categoría analítica con la que se analiza las relaciones de jerarquía y se hace ver que no es lo biológico lo que condiciona las desigualdades sociales, sino que estas se establecen en la dinámica social. Por eso el término sexo no es sinónimo de género, por mucho que se haya extendido el uso del término género hasta su equivalencia con sexo. 
Dado que la violencia contra la mujer es mayoritariamente ejercida por los hombres respondiendo a condicionamientos sexistas, se usa el término «violencia machista» para referirse a esta violencia contra la mujer ejercida por el hombre (eso es, la mayor parte de los casos). En este caso, es relevante la aportación de la ley autonómica catalana 5/2008 de 24 de abril que define este término y cómo debe abordarlo la administración autonómica catalana. En todo caso, existen controversias sobre la terminología a usar en los marcos legislativo y penal que el citado Manual de Legislación se propone solucionar.
Cuando la violencia se da en una relación de pareja conviviente o con la cual se convivió, suele utilizarse la expresión «violencia de pareja»; para el caso de los no convivientes, se utiliza «violencia en el noviazgo».

La violencia contra la mujer puede darse de diversas formas, siendo laviolencia doméstica una de las más comunes.

La violencia contra la mujer tratada en los organismos oficiales

Desde 1975 se celebra la Conferencia Mundial sobre la Mujer como una forma de incorporar el tema a la política pública, pero en 1993 las Naciones Unidasreconocen «la urgente necesidad de una aplicación universal a la mujer de los derechos y principios relativos a la igualdad, seguridad, libertad, integridad y dignidad de todos los seres humanos». También reconocía el papel desempeñado por las organizaciones en pro de los derechos de la mujer, organizaciones que facilitaron dar visibilidad al problema.
Siendo la violencia contra la mujer un problema que afecta a los derechos humanos, que «constituye una manifestación de relaciones de poder históricamente desiguales entre el hombre y la mujer, que han conducido a la dominación de la mujer y a la discriminación en su contra por parte del hombre e impedido el adelanto pleno de la mujer, y que la violencia contra la mujer es uno de los mecanismos sociales fundamentales por los que se fuerza a la mujer a una situación de subordinación respecto del hombre», ve la necesidad de definirla con claridad como primer paso para que, principalmente los Estados, asuman sus responsabilidades y exista «un compromiso de la comunidad internacional para eliminar la violencia contra la mujer».
La declaración incluye seis artículos en los que se define la violencia contra la mujer y las formas y ámbitos de esta violencia, al tiempo que enumera los derechos de las mujeres para alcanzar la igualdad y su pleno desarrollo e insta a los Estados y organizaciones internacionales a desarrollar estrategias y poner los medios para erradicarla.
En el mismo sentido, el 5 de marzo de 1995, se adoptó la «Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer: Convención de Belem Do Para».
Enlace externo con la Declaración de Naciones Unidas.
Enlace externo con la «Convención de Belem do Para»

Raíces de la violencia contra la mujer 

Historia del patriarcado

Actualmente la familia patriarcal puede aparecer desdibujada tras siglos de esfuerzos de la mujer por emanciparse; en sus orígenes, convirtió a la mujer en objeto propiedad del hombre, el patriarca. Al patriarca pertenecían los bienes materiales de la familia y sus miembros. Así, la mujer pasaba de las manos del padre a las manos del esposo, teniendo ambos plena autoridad sobre ella, pudiendo decidir, incluso, sobre su vida. La mujer estaba excluida de la sociedad, formaba parte del patrimonio de la familia, relegada a la función reproductora y a las labores domésticas.
En la Roma clásica, en sus primeros tiempos, es manifiesta la dependencia de la mujer, debiendo obediencia y sumisión al padre y al marido.
El paterfamilias tenía sobre sus hijos en derecho a vida y muerte; podía venderlos como esclavos en territorio extranjero, abandonarlos al nacer o entregarlos a manos de los familiares de sus víctimas si habían cometido algún delito; desposarlos y pactar o disolver sus matrimonios. Pero así como los varones pasaban a ser paterfamilias cuando moría el padre, y adquirían todas sus atribuciones jurídicas dentro de su familia, las mujeres, por el contrario, iban a permanecer de por vida subordinadas al poder masculino, basculando entre el padre, el suegro y el esposo.
Antonio Gil Ambrona. 
Este modelo de familia patriarcal ancestral sufrió durante la República y el Imperio numerosas modificaciones. El derecho sobre la vida de la mujer fue abolido. A ésta se le seguía reservando la pena de muerte en determinados supuestos, pero ya no era el marido el que decidía sobre ello, siendo la comunidad la encargada de juzgarla. En determinados momentos la mujer llegó a conseguir una cierta emancipación: podía divorciarse en igualdad de condiciones con el hombre, dejó de mostrarse como la mujer abnegada, sacrificada y sumisa y en la relación entre esposos se vio matizada la autoridad del marido. Esto ocurría principalmente en las clases altas y no evitó que la violencia siguiese dándose en el seno del matrimonio «dirigida a controlar y someter a las mujeres mediante la agresión física o el asesinato». 
Los avances que pudieron darse durante la República y el Imperio romanos desaparecieron en el periodo oscuro del medievo. Una sociedad que rendía culto a la violencia, la ejerció también contra las mujeres y éstas se convirtieron frecuentemente en moneda de cambio para fraguar alianzas entre familias. «En las clases más bajas, además de cumplir con la función reproductora, constituían mano de obra para trabajar en el hogar y en el campo». 
En esta historia han jugado un papel importante las religiones, suponiendo una justificación moral del modelo patriarcal: «Las casadas estén sujetas a sus maridos como al Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza de la Iglesia y salvador de su cuerpo». 

Consideración actual

La violencia contra las mujeres no es exclusiva de ningún sistema político o económico; se da en todas las sociedades del mundo y sin distinción de posición económica, raza o cultura. Las estructuras de poder de la sociedad que la perpetúan se caracterizan por su profundo arraigo y su intransigencia. En todo el mundo, la violencia o las amenazas de violencia impiden a las mujeres ejercitar sus derechos humanos y disfrutar de ellos.
Amnistía Internacional, Está en nuestras manos. No más violencia contra las mujeres. 
Fueron las organizaciones feministas en la segunda mitad del siglo XX las que dieron visibilidad plena al problema de la violencia contra la mujer. Es curioso que en muchos países se confeccionasen estadísticas sobre accidentes de tráfico al tiempo que se ignoraba la incidencia de feminicidios y violaciones. En Francia, un artículo de Janna Hanmer, aparecido en la revista Questions Feministes, dirigido por Simone de Beauvoir, se preguntaba por qué no se elaboraban estadísticas sobre la incidencia de la violencia contra la mujer en el seno de la familia; «encontraba la respuesta, precisamente, en que el fenómeno era considerado como un problema particular y no un hecho social». América Latina y el Caribe ha sido «una de las regiones del mundo que mayor atención ha prestado a la lucha contra la violencia hacia la mujer», mostrándose especialmente activa en la consolidación de redes sociales, sensibilizando a los medios de comunicación, adquiriendo compromisos institucionales y legislando para erradicar un problema que afecta al 50% de la población mundial limitando y conculcando sus más elementales derechos humanos. En aquellos tiempos costó hacer ver que las agresiones hacia las mujeres no eran producto de momentos de frustración, tensión o arrebatos, contingencias de la vida en común; sino que eran consecuencia de los intentos de mantener la subordinación de la mujer, de la consideración ancestral de la mujer como un objeto propiedad del hombre; y, por lo tanto, deberían dársele una consideración especial. 
1975-1985 se declaró Decenio de la Mujer. Especial importancia tuvo la celebración del Tribunal Internacional de Crímenes contra las Mujeres en Bruselas en 1976, siendo la primera vez que se tipificaron como crímenes diferentes tipos de violencia cometidos contra las mujeres, creándose la Red Feminista Internacional con programas de apoyo y solidaridad. Consecuencia de su resonancia, en 1979, la Asamblea de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer y en 1980 se celebró en México la I Conferencia Mundial de la ONU sobre la Mujer, activándose al año siguiente la Convención para Erradicar la Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Estos acontecimientos impulsaron toda una serie de medidas legislativas y modificaciones de códigos penales que en los diferentes países se han venido produciendo desde entonces. En 1993 las Naciones Unidas ratificaba la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer y en 1995, en Belem do Para (Brasil), se adoptó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer. 
Hoy en día numerosos países cuentan con estrategias específicas para combatir la violencia contra la mujer. Estos países han modificado su legislación incluyendo en ella leyes contra la violencia hacia la mujer, diseñan planes generales y sectoriales para combatirla y promueven campañas para interesar a los diferentes ámbitos de la sociedad en este problema. Estas estrategias han servido a su vez para sensibilizar a Estados y Sociedad ante otras formas de violencia: contra la infancia, ancianos, minusválidos, colectivos minoritarios…  No obstante, la violencia contra la mujer sigue produciéndose en tasas insoportables. También, habiendo sido las sociedades occidentales las pioneras en esta lucha, siendo en estas sociedades donde los movimientos por los derechos de la mujer antes y más se han desarrollado, en otras muchas sociedades, esta lucha se encuentra sensiblemente retrasada.
En El Salvador, se han aprobado recientemente, leyes que protejan a la mujer de cualquier tipo de violencia hacía su persona. Más información en "No basta con firmar leyes"

Violencia contra la mujer en la familia 

La violencia contra la mujer comienza en la infancia y es en la familia donde principalmente se ejerce esa violencia. La infancia es especialmente vulnerable a la violencia y la niña sufre un plus añadido por su condición femenina. A la ablación, generalizada en determinadas comunidades e ineludiblemente ligada al sexo femenino, el comercio sexual que puede arrancar ya en el seno de la familia con la venta de la niña, o el infanticidio y los abusos sexuales, más frecuentemente ligados al sexo femenino, se une una más estricta autoridad paterna, ejercida también por hermanos, y una educación discriminatoria que limita sus expectativas vitales.
El infanticidio femenino es habitual en determinadas culturas. «En la India la proporción entre hombres y mujeres es la más desigual del mundo». En Pakistán y Bangladés existen parecidos desequilibrios y en regiones de China el infanticidio femenino está generalizado. Una percepción de la mujer devaluada, costumbres discriminatorias, considerar la educación de las niñas como una carga y los deseos del padre de perpetuar el apellido mediante un varón serían las causas de estos infanticidios. «En algunas zonas de Pakistán –y también en el vecino Afganistán- el nacimiento de una niña va acompañado de ritos de duelo». En China, la imposición del «hijo único» en 1978, en un país con una marcada y ancestral preferencia por la descendencia masculina, multiplicó este tipo de infanticidios. En la actualidad, la posibilidad de detectar el sexo durante el embarazo ha venido a agravar el problema con abortos selectivos.
Más del 80% de las violaciones las perpetran miembros de la familia de la víctima, y mayoritariamente a edades muy tempranas, cuando esta no pasa de ser una niña. Padres, abuelos, tíos, adultos en los que ella confía pasan a ser sus agresores. Este es un problema mundial que en muchas ocasiones no trasciende más allá de los límites de la propia familia, la niña sufre la violencia en silencio, avergonzada y con sentimientos de culpa. 
La venta de niñas sería otra violencia sufrida por la mujer en la infancia y en la familia. Estas ventas pueden tener diversas finalidades, pero el lucrativo negocio de la prostitución, las enfermizas inclinaciones sexuales de clientes, unido a la miseria en la que se ven sumidas muchas familias han extendido el comercio de niñas, menores de diez años en muchos casos, destinadas a la explotación sexual. Podríamos decir que es un problema limitado a determinados países no occidentales, pero es Occidente desde donde parten los clientes en un «turismo sexual» que está adquiriendo auge. «El llamado "turismo sexual" es una de las formas contemporáneas del saqueo al que viven sometidos los países pobres. […] Según la UNICEF existen en torno a doscientos mil adeptos del turismo sexual» (cuatro de cada diez turistas que visitan Tailandia lo hacen solos). 
A estas violencias, aún habría que sumar otras muchas de menor carácter que irían desde un mayor autoritarismo paterno y familiar, a los matrimonios forzosos. La violencia ejercida contra la mujer, sea cual sea su naturaleza, tiene como marco preferente la familia.

Violencia contra la mujer en la pareja

La violencia contra la mujer por parte de su pareja o ex-pareja está generalizada en el mundo dándose en todos los grupos sociales independientemente de su nivel económico, cultural o cualquier otra consideración. Aún siendo de difícil cuantificación, dado que no todos los casos trascienden más allá del ámbito de la pareja, se supone que un elevado número de mujeres sufren o han sufrido este tipo de violencia. Estudios realizados en países por desarrollar arrojan una cifra de maltrato en torno al 20%, encontrándose los índices más bajos en países de Europa, en Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón con cifras en torno al 3%. 
«Es un hecho que en una relación de pareja la interacción entre sus miembros adopta formas agresivas». En todas las relaciones humanas surgen conflictos y en las relaciones de pareja también. Las discusiones, incluso discusiones acaloradas, pueden formar parte de la relación de pareja. En relaciones de pareja conflictivas pueden surgir peleas y llegar a la agresión física entre ambos. Esto, que podría alcanzar cotas de violencia que serían censurables y perseguibles, formaría parte de las dificultades a las que se enfrentan las parejas. El maltrato nada tiene que ver con esto; en el maltrato el agresor siempre es el mismo: «Por definición, el conflicto es una modalidad relacional que implica reciprocidad y es susceptible de provocar un cambio. Por el contrario, el maltrato, aunque adopte las mismas formas –agresiones verbales y físicas-, es unilateral, siempre es la misma persona la que recibe los golpes». 
Las cifras de mujeres víctimas de violencia familiar llevada a cabo por quien sea o haya sido la pareja de la mujer, requiere especial dramatismo en el ámbito de la pareja y doméstico: anualmente decenas o cientos de mujeres son asesinadas a manos de sus parejas en diferentes países del mundo. 
En la pareja el maltrato es mayoritariamente ejercido por él contra ella. Tiene unas causas específicas: los intentos del hombre por dominar a la mujer, la baja estima que determinados hombres tienen de las mujeres; causas que conducen a procurar instaurar una relación de dominio mediante desprecios, amenazas y golpes.
Los rasgos más visibles del maltrato son las palizas y los asesinatos, son los que trascienden del ámbito de la pareja; sin embargo, los maltratos de «baja intensidad», los maltratos psíquicos que mantenidos en el tiempo socavan la autoestima de la mujer, son los que mayoritariamente se dan.33 Cuando trasciende un caso de maltratos, la mujer puede llevar años sufriéndolos. Y si los maltratos pueden producirse en cualquier etapa de la historia de la pareja, es en el momento de la ruptura y tras esta, si se produce, cuando llegan a exacerbarse.
Es frecuente tratar el tema de los maltratos como casos individuales, los maltratadores sufrirían una suerte de trastornos que les conducirían a maltratar a la mujer y a agredirlas, en su fragilidad, a recibir esos maltratos. Esta sería una visión del problema tranquilizadora que no pondría en cuestión el modelo patriarcal.
El modelo psicopatológico explica la violencia como resultado de conductas desviadas propias de ciertos individuos cuya historia personal está caracterizada por una grave perturbación. Este enfoque, al fin y al cabo tranquilizador, habla de un «otro», un «enfermo» o «delincuente», al que, después de examinarlo, se le puede castigar o tratar médicamente. Desde el punto de vista feminista la violencia masculina se percibe como un mecanismo de control social que mantiene la subordinación de las mujeres respecto de los hombres. La violencia contra las mujeres se deriva de un sistema social cuyos valores y representaciones asignan a la mujer el status de sujeto dominado.

Las últimas consecuencias de la violencia contra la mujer en la pareja son la de decenas o cientos de mujeres muertas cada año, en los diferentes países, a manos de sus parejas o ex-parejas.

La violencia psicológica en la mujer

La violencia psicológica es un tema que con más frecuencia se está escuchando y de acuerdo a las encuestas de la OMS va ascendiendo, a pesar de la modernidad y rápida urbanización de la población del mundo, la violencia en cualquier manifestación, se sigue expandiendo como si fuera una epidemia. Dentro de la violencia generada hacia la mujer, se encuentra la psicológica, sin duda sutil y grave a su vez. La violencia psicológica podemos definirla como: el conjunto de conductas que generan agresión, denigrando y modificando la autoestima de la mujer, así como la imagen de sí misma. Hay tres formas en que se puede emplear este tipo de violencia:
1. Maltrato psicológico. Consiste en el trato degradante continuo que tiene como propósito atacar la dignidad de la persona. Es difícil de detectar pues son muy sutiles pero con el tiempo afectan.
2. Acoso psicológico. Es generar violencia psicológica planificada para obtener un propósito específico, donde el atacante está consciente de lo quiere lograr, en este caso denigrar la autoestima de la violentada para someterla.
3. Manipulación mental. Es la forma de control que se da entre dos personas, en este caso, del hombre hacia la mujer generando paulatinamente que ésta pierda su autonomía, libertad y toma de decisiones haciéndola dependiente en todas la formas: económica y emocionalmente.
En las investigaciones cualitativas se muestra de forma sistemática que las mujeres a menudo consideran el maltrato psíquico más devastador que la violencia física. Los actos específicos de maltrato psíquico infligido por la pareja que se incluyen en el Estudio de la OMS son los siguientes:
ser insultada o hacerla sentirse mal sobre ella misma;
ser humillada delante de los demás;
ser intimidada o asustada a propósito (por ejemplo, por una pareja que grita y tira cosas);
ser amenazada con daños físicos (de forma directa o indirecta, mediante la amenaza de herirla a ella o a alguien importante para la entrevistada).
En todos los países objeto del Estudio, entre el 20% y el 75% de las mujeres había experimentado, como mínimo, uno de estos actos, en su mayoría en los últimos 12 meses previos a la entrevista. Los que más se mencionaron fueron los insultos, la humillación y la intimidación. Las amenazas con daños físicos fueron menos frecuentes, aunque casi una de cada cuatro mujeres en los entornos provinciales de Brasil y Perú declaró que había sido amenazada. Entre las mujeres que informaron haber sido objeto de este tipo de violencia, al menos dos tercios había sufrido la experiencia en más de una ocasión. "El maltrato psíquico es peor. Cuando te están humillando continuamente y te dicen que eres una inútil, que no vales nada." - Mujer entrevistada en Serbia y Montenegro
Dada la complejidad que supone definir y medir el maltrato psíquico de modo relevante y significativo en todas las culturas, los resultados de la investigación del Estudio de la OMS sobre la violencia psíquica y los comportamientos dominantes deben considerarse más un punto de partida que una medida global de cualquiera de las formas de maltrato psíquico. Sin embargo, en futuros análisis se examinará la conexión que existe entre el maltrato psíquico y sus consecuencias para la salud, el maltrato psíquico en sí mismo y el maltrato psíquico unido a la violencia física o sexual infligida por la pareja.

Violación

Las violaciones son una realidad mundial. Tanto en los países ricos como en los pobres, pese a las diferencias culturales, religiosas y sociales las mujeres siguen consideradas frecuentemente como meros objetos

Sandrine Treiner 

«La violación es, sin ningún género de dudas, la forma más evidente de dominación ejercida, de manera violenta, por los hombres sobre las mujeres».35 En ella se traslucen los iconos atávicos presentes aún en la mente del hombre, lo que se conoce como machismo: implica un menosprecio de la mujer considerándola como mero objeto destinado a satisfacer las apetencias sexuales y la convicción de que la mujer debe estar sometida al hombre. No supone considerar a la mujer inferior al hombre en una cuestión de grado sino el considerarla un ser inferior, un ser con el que se pueden cometer todo tipo de excesos.
Más del 14% de las mujeres estadounidenses mayores de 17 años admiten haber sido violadas. Esta cifra se podría extrapolar a otras sociedades occidentales. Y aunque en países este porcentaje puede bajar (8% en Canadá, 11,6% en Suiza, 5,9% en Finlandia), en Sudáfrica, uno de los países en los que el problema es más preocupante, el porcentaje sube al 25% con 1.500.000 violaciones cada año. Nuevamente es en el ámbito familiar donde se produce el mayor porcentaje de violaciones, probablemente más del 70%. 
Las cifras ponen de relieve la dimensión de la violación como abuso de poder y confianza, y echan por tierra la tendencia culpabilizadora de tantas sociedades que consideran que las víctimas de las violaciones son unas mujeres imprudentes que tienen comportamientos arriesgados: atuendos provocativos, salidas nocturnas, etc.

Sandrine Treiner. 

Serían las mujeres con unos mayores niveles de formación e independencia las que más estarían expuestas a ser violadas. Estarían más expuestas a ser violadas aquellas mujeres con mayor determinación ante los requerimientos sexuales no deseados; lo que indicaría que muchas violaciones no llegan a producirse al ceder las mujeres ante relaciones sexuales impuestas. Por lo que al hecho de la violación habría que sumar el de la imposición de relaciones sexuales no deseadas, forma de violación que no figuraría en las estadísticas.36
La sexualidad no siempre resulta una elección para la adolescente: un 15,4 por 100 de las chicas declaraban «haber sufrido una o varias relaciones sexuales “bajo coerción” o “a la fuerza”». Entre ellas, las tres cuartas partes de las relaciones impuestas lo habían sido por otros jóvenes y, con mayor frecuencia, por jóvenes conocidos.

Raquel Osborne.

La violación produce efectos devastadores que van más allá de los causados por la violencia ejercida. Las mujeres violadas pueden caer en profundas depresiones, pudiendo llegar a suicidarse, pueden cambiar su carácter volviéndose más retraídas, caer en el consumo de alcohol o drogas. El sida o quedar embarazadas de su agresor son también sus posibles consecuencias. Las mujeres víctimas de la violación sufren una doble agresión, a la del agresor se suma la de la familia y la comunidad. La mujer violada queda estigmatizada por una familia y una sociedad que depositan su honor en su cuerpo. En algunas culturas puede incluso llegar a ser asesinadas por miembros de su propia familia para «lavar su honor», o sufrir su rechazo y el de la comunidad.
Lo cierto es que la tradición tribal iraquí no les deja elección: cuando una mujer es «mancillada» por una violación o por un acto sexual extra-matrimonial, está poniendo en peligro el honor de su familia y de toda la tribu. A la violación se responde con represalias, pero lo primero es eliminar la «mancha», para lo que es necesario eliminar físicamente a la mujer.

Cécile Hennion.

La violación como arma de guerra

En tiempos de guerra las mujeres se convierten en objetivo para castigar a la comunidad enemiga. Las guerras en Bosnia y Ruanda pusieron de manifiesto la realidad de las violaciones sistemáticas en tiempos de guerra, en el presente y en la historia. 
Nunca se tendrán cifras ciertas sobre estos hechos, el sentimiento de vergüenza de las víctimas mayoritariamente las mantendrá en silencio y, también, a estas violaciones, en numerosos casos, les sigue el asesinato. Se estima que por cada denuncia se han producido cien casos no denunciados. En la guerra de la antigua Yugoslavia, la comisión Warburton calculó el número de víctimas en 20.000, mientras algunas ONGs elevaban esta cifra a 50.000. El portavoz de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Tadeuz Mozoviecki, y el informe elaborado por la comisión Bassiouni, presentado en mayo de 1994, coincidieron en afirmar el carácter sistemático de las violaciones. 
En el cuerpo de la mujer se escenifica el odio hacia el enemigo y las ansias de su destrucción: la violación puede ser pública, en presencia de sus familiares; a padres y familiares se les fuerza a su vez a violar a sus hijas y seres queridos. Mujeres, niñas y niños serían las víctimas escogidas. Todo en un intento de anularles como personas y de perpetuar la victoria sobre la comunidad sojuzgada cargando a sus mujeres con los hijos de sus enemigos.
La violación es el crimen de profanación por excelencia contra el cuerpo femenino, y, consecuentemente, contra toda promesa de vida del conjunto de la comunidad. De ahí que pueda definirse antropológicamente como una tentativa de invadir el espacio histórico del otro insertando en su árbol genealógico al hijo del enemigo «étnico».

Véronique Nahoum-Grappe.

Explotación sexual

Según fuentes de la UNODC,44 durante la década 1990-2000, el tráfico de personas con destino en la prostitución se cobró 33 millones de víctimas, tres veces más que el tráfico de esclavos africanosdurante cuatrocientos años, calculado en 11.500.000 personas.
Este, también, es un crimen universal. Las mujeres captadas con engaños o por la fuerza pueden pertenecer a cualquier país, principalmente países donde la población sufre carencias económicas o países en guerra, y el destino puede ser su propio país o cualquier otro, en este caso, principalmente países ricos.
Frecuentemente, los traficantes atraen a sus víctimas a través de falsas agencias matrimoniales o de empleo, donde les prometen mejores condiciones de vida pero que acaban por venderlas para hacer trabajos forzados. Estos delitos son una vulneración de los derechos humanos, atentan contra la vida degradando los derechos a la integridad, la libertad y la dignidad de las personas a condiciones modernas de esclavitud, violencia, abuso sexual y tratos crueles e inhumanos.
La explotación sexual convierte a las víctimas en esclavas. Los proxenetas se enriquecen manteniendo a las víctimas en condiciones infrahumanas, atemorizadas y amenazadas, obligadas a ejercer la prostitución en condiciones de explotación.
El principal objetivo de esta actividad se focaliza a las personas más desprotegidas como las mujeres, los niños y las niñas, los refugiados además de aquellos que solicitan asilo. Entre los factores que generan estas actividades se encuentran la falta de una distribución equitativa de recursos, la pobreza, el hambre, el desempleo, el analfabetismo, la discriminación contra la mujer, la violencia basada en el género, las políticas de migración restrictivas, las crisis humanitarias y los desplazamientos por conflictos políticos y armados
Desde el feminismo se ve como medio para combatir este tráfico el combatir la prostitución, acabar con el comercio sexual que, consideran, degrada a la mujer. El debate sobre la prostitución está abierto, existiendo grupos, entre ellos grupos de mujeres dedicadas a la prostitución, que consideran esta elección un derecho, y organizaciones feministas dispuestas a erradicarla.
México es el tercer país de Latinoamérica que presenta las cifras más altas en lo que respecta a la trata, el tráfico y la explotación sexual de personas. De acuerdo a cifras del INEGI, EN MÉXICO 3.6 millones de personas utilizadas para explotación sexual, el 31% son menores de edad -con edades entre 5 y 17 años- y 70% personas emigrantes e indígenas obligados a realizar trabajos peligrosos para su seguridad, salud y moral en condiciones de trata.
El “Diagnóstico de las Condiciones de vulnerabilidad que propician la Trata de Personas en México”, en México, la trata de personas es el segundo negocio ilícito más redituable para la delincuencia organizada, sólo por debajo del narcotráfico y por encima del tráfico de armas (CNDH-CEIDAS).
Se requiere atacar este problema global de manera integral, y que el Estado Mexicano contribuya estableciendo una política de “tolerancia cero” a la explotación infantil; así como políticas de detección, prevención, atención integral y sanción a los delitos de explotación sexual y el tráfico de mujeres, niñas y niños.

Ablación del clítoris

La ablación del clítoris, la mutilación genital femenina, es una forma de violencia contra la mujer. Es violencia de género, en la que intervienen las propias mujeres, bien consintiendo, bien realizando las prácticas. Aunque se localiza sobre todo en la zona centro-africana, esta práctica no se limita al continente africano, pues se sabe que esta práctica también ocurren en varios países de Asia, Europa, Australia e incluso América. 
Se calcula que anualmente se le practica a dos millones de mujeres. La ablación reduce a las mujeres a «una mera función reproductora» anulando su sexualidad. 
Las consecuencias de la ablación comienzan en el momento de la intervención con un dolor insoportable y la posibilidad de producir la muerte de la víctima; prolongándose las secuelas durante el resto de la vida con dolores crónicos, problemas durante el parto y generando en la mujer la imposibilidad de mantener relaciones sexuales satisfactorias. A las secuelas físicas habría que añadir las psíquicas: la mujer a la que se le ha practicado la ablación es consciente de la mutilación a la que ha sido sometida pudiendo perder su autoestima. 
La ablación se practica, principalmente, en comunidades de países africanos subsaharianos y, aunque mayoritariamente es practicada por comunidades musulmanas, también se practica en comunidades animistas, cristianas y judías. Entre los países donde se practica la ablación se encuentran: Nigeria, Senegal, Sudán, Egipto, Etiopía (de mayoría cristiana), Pakistán, Indonesia, Malasia,… «Es una tradición cultural y no religiosa, aunque coincida que sea en los países islámicos donde más frecuentemente se practique. […] En la mayoría de las comunidades musulmanas no se aplica la ablación, pero el imaginario social y religioso la ha asociado al Islam». 
La ablación es, en muchos casos, llevada en secreto por las comunidades que la practican. Se trata de una tradición muy difícil de erradicar ya que puede ocurrir que padres, principalmente madres, aún mostrándose en desacuerdo, se sientan en la obligación de practicarla a sus hijas ante el temor de no poderlas casar.
La experiencia nos ha enseñado que no hay que dejar de repetir qué es la mutilación sexual para convencer de la necesidad absoluta de erradicar una práctica abyecta que reduce a las mujeres a una mera función reproductora y desprecia su dignidad como seres humanos.

Linda Weil-Curiel.

Feminicidio

El feminicidio o femicidio es el homicidio de mujeres motivado por su condición de mujer. Se trata de un término más específico que el de homicidio y serviría para dar visibilidad a las motivaciones últimas de una mayoría de los homicidios de mujeres: la misoginia y el machismo; siendo «la forma más extrema de violencia contra la mujer».51
El feminicidio es el crimen contra las mujeres por razones de género. Es un acto que no responde a una coyuntura ni actores específicos, pues se desarrolla tanto en tiempos de paz como en tiempos de conflicto armado y las mujeres víctimas no poseen un perfil único de rango de edad ni de condición socioeconómica. Sin embargo, existe mayor incidencia de la violencia en mujeres en edad reproductiva. Los autores de los crímenes tampoco responden a una especificidad ya que estos actos pueden ser realizados por personas con quienes la víctima mantiene un vínculo afectivo, amical o social, como por ejemplo familiares, parejas, enamorados, novios, convivientes, cónyuges, exconvivientes, excónyuges o amigos. También es realizado por personas conocidas, como vecinos, compañeros de trabajo y de estudio; de igual forma que por desconocidos para la víctima. Asimismo, puede ser perpetrado de manera individual o colectiva, e incluso por mafias organizadas.

Flora Tristán

El término feminicidio se está extendiendo, principalmente, en América Latina y el Caribe, siendo la castellanización de feminicide acuñado por Diana Russel y Jill Radford en su texto Feminicide. The politics of women killing, de 1992. 
Flora Tristán, haciéndose eco de movimientos feministas, considera que la aceptación y extensión del término feminicidio permitiría evidenciar mejor la magnitud de este tipo de violencia contra la mujer, sería un tipo de homicidio específico en el que concurren causas históricas y que actualmente supone un grave problema social.
Los datos recogidos por el Centro de Mujeres de Perú (CMP) referidos a los años 2003, 2004 y 2005 revelaron que más del 64% de las víctimas de feminicidio mantenían una relación afectiva con el agresor; y únicamente el 12% de estos agresores eran desconocidos para el entorno de la víctima.

Ley en Estados Unidos


La Ley contra la violencia contra las Mujeres de 1994 (Violence Against Women Act o VAWA en inglés) es una ley federal de Estados Unidos firmada por el presidente Bill Clinton el 13 de septiembre de 1994. La Ley proporcionó 1,6 mil millones dólares hacia la investigación y el enjuiciamiento de los delitos violentos contra las mujeres. Los hombres víctimas de violencia doméstica, violencia en el noviazgo, asalto sexual y el acoso también pueden ser cubiertos. VAWA fue elaborado por la oficina del senador Joe Biden, con el apoyo de una amplia coalición de grupos de defensa. La ley fue aprobada por el Congreso con apoyo de ambos partidos en 1994, aunque los republicanos, en años siguientes intentaron cortar los fondos de la ley. En el 2000, en el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, en el caso contra Morrison, un tribunal fuertemente dividido revocó la disposición VAWA permite a las mujeres el derecho a denunciar a sus agresores ante un tribunal federal. Por una mayoría de 5-4, la Corte anuló la disposición como una intromisión en los derechos estatales. VAWA fue ratificada por el Congreso en 2000. En abril de 2012, el Senado votó a favor de autorizar de nuevo la ley y la Casa Blanca posteriormente aprobó su propia medida (omitiendo disposiciones del proyecto de ley del Senado que protegen los gays, los indios americanos que viven en reservas y personas indocumentadas que son víctimas de violencia doméstica). En febrero de 2013, el Senado aprobó una extensión de la Ley de la Violencia contra las Mujeres por una votación de 78-22, y la Cámara de Representantes lo aprobó con una votación de 286-138, con el apoyo unánime de los republicanos y 87 demócratas votaron en afirmativamente. La prórroga fue firmada por el presidente Barack Obama.