Mostrando entradas con la etiqueta Personajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Personajes. Mostrar todas las entradas

Recompensa por Adnan Khashogg


Al estilo de los viejos carteles del Oeste, un exclusivo casino londinense ha colocado en Internet un particular «se busca». Más de 158.000 euros de recompensa ofrece la empresa London Clubs Internacional, antigua propietaria del casino del Ritz en Londres, a cualquiera que le ayude a cobrarse una antigua deuda de juego.El forajido en cuestión es el traficante de armas de origen saudí Adnan Khashoggi al que se le reclaman más de cinco millones de euros. Lee más



Quiénes son los yazidíes


El yazidismo (del kurdo: Êzidîtî o Êzidî, en árabe يزيدي o ايزيدي) es una religión preislámica de Oriente Medio de remoto origen. Pertenece a la corriente minoritaria del yazdanismo, cuyas otras ramas, alevismo y yaresanismo, se diferencian del yazidismo en que no practican la taqiyya (disimular la fe cuando está en juego la propia vida). Estas tres ramas no coinciden geográficamente y los contactos entre ellas son poco frecuentes. Su principal ciudad santa es Lalish, en la provincia de Nínive, antes Mosul (Irak). Lee más

Maria Mandel


María Mandel (Münzkirchen, Austria; 10 de enero de 1912 – Cracovia, Polonia; 24 de enero de 1948) fue una guardia femenina de lasSS nazis con alto rango en el campo de exterminio de Auschwitz (Polonia). Fue la responsable de la muerte de, aproximadamente, 500.000 mujeres civiles, entre ellas judías, gitanas y prisioneras políticas. Fue ejecutada por crímenes contra la humanidad.
Lee más Imagen: Pinterest

Anna Frank

Karl Lueger: "el alcalde alemán más grande de todos los tiempos" según Adolf Hitler


Karl Lueger (Wieden, 24 de octubre de 1844 - Viena, 10 de marzo de 1910) fue un político austriaco, fundó el Partido Social Cristiano austriaco, de tendencia antisemita, por el que fue alcalde de la capital del Imperio austrohúngaro. Se le considera como un político populista y demagogo que, con el cultivo de la agitación antisemita y el apoyo de la prensa amarilla de Viena, logró convertirse en alcalde electo de dicha ciudad en 1895, cargo que pudo ejercer de forma efectiva en 1897, tras superar el veto imperial, hasta su muerte en 1910. Fue admirado por Adolf Hitler, quien calificó a Lueger como "el alcalde alemán más grande de todos los tiempos". Lee más


Ilse Köhler (llamada la «Zorra de Buchenwald») e Irma Grese, la "Bella Bestia"


Esta alemana llegó al mundo en 1.906 y, a una corta edad, quedó fascinada ante los hombres uniformados de las SS, por lo que no dudó en solicitar el carnet del NSDAP. De cabellos pelirrojos, ojos verdes y una extrema sensualidad, Ilse contrajo matrimonio a los 31 años con Karl Koch, comandante del, en ese momento, recién construido campo de concentración de Buchenwald. Por ello, la feliz pareja decidió, como era habitual, habitar una de las casas cercanas a la prisión. Lee más

Erwin Rommel


Erwin Johannes Eugen Rommel (Heidenheim an der Brenz, 15 de noviembre de 1891 – Ulm, 14 de octubre de 1944) fue un militar, y el más famoso mariscal de campo alemán (en alemán Generalfeldmarschall), durante la Segunda Guerra Mundial. Recibió el apodo de Zorro del Desierto (Wüstenfuchs) a raíz de su habilidad como comandante del Deutsches Afrika Korps durante las campañas militares de dicho cuerpo en África del Norte, entre 1941 y 1943. Posteriormente recibió el mando de las unidades alemanas estacionadas en Francia para contener la previsible invasión aliada, que acabó materializándose en Normandía. Lee más

Erwin Rommel, "Zorro del desierto"


Erwin Rommel general del ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial conocido como "Zorro del desierto" debido a sus ataques relámpagos y su rápida desaparición para poder reabastecerse. Lee más

Hirohito: "El Emperador debe abdicar enseguida"


Hirohito (裕仁?) /çi'ɺ̠oçito/ (29 de abril de 1901 – 7 de enero de 1989) fue el 124.º emperador de Japón desde 1926 hasta 1989. Subió al trono tras la muerte de su padre Yoshihito. Tras su fallecimiento, y de acuerdo a la tradición japonesa, su nombre póstumo es el de emperador Shōwa (昭和天皇 Shōwa-tennō).

Nació en el palacio de Aoyama en Tokio, el primogénito del futuro emperador Yoshihito y de la princesa Sadako. Llamado Michi no miya (Príncipe Michi), fue separado de sus padres a muy temprana edad, tal como marcaba la tradición, y educado por preceptores designados. De todos ellos, el que mayor afecto despertó en el joven príncipe (comparable al paterno-filial) fue el general Maresuke Nogi, un veterano militar ultranacionalista, que se suicidó tras la muerte del emperador Meiji por devoción al desaparecido monarca, siendo reemplazado por el almirante Heihachiro Togo, héroe de la guerra ruso-japonesa. A la muerte de su abuelo, el emperador Meiji, el 30 de julio de 1912, se convirtió en príncipe heredero (formalmente la ceremonia tuvo lugar el 2 de noviembre de 1916). Ingresó en la escuela Gakushuin desde 1908 a 1914, y luego en un instituto especial para el príncipe heredero desde 1914 a 1921. Se convirtió en el primer príncipe en viajar al extranjero cuando en 1921 visitó Europa. Durante los seis meses del viaje, Hirohito visitó siete países, incluyendo: Inglaterra, Francia, Italia, Bélgica, los Países Bajos y la Ciudad del Vaticano. El 29 de noviembre de 1921 se convirtió en regente, debido a la enfermedad de su padre.
Se casó con princesa princesa Kuni Nagako (久邇宮良子女王, Kuni-no-miya Nagako-joō), la hija del príncipe Kuni Kuniyoshi, el 26 de enero de 1924. Tuvieron siete hijos, entre ellos Akihito, quien nació el 23 de diciembre de 1933, y llegaría a ser el siguiente emperador.

El 25 de diciembre de 1926 tras la muerte de su padre Yoshihito, le sucedió en el trono con el título de Shōwa (Paz Ilustrada). Fue el primer emperador en siglos cuya madre biológica era la esposa oficial del anterior emperador.
En la primera parte de su reinado hasta 1945, se asistió al incremento de la influencia del poder militar sobre el gobierno. El ejército imperial estaba excluido del gobierno desde 1900, aunque practicó el asesinato de políticos entre los que destacó el del primer ministro Tsuyoshi Inukai en 1932. Desde entonces los militares controlaron la política hasta la derrota en la guerra.

De acuerdo con la concepción tradicional, Hirohito era de carácter reservado y tranquilo, mucho más mesurado que los generales del ejército. Según esta concepción, su carácter de divinidad le hacía tener distanciamiento de quienes conducían los destinos militares de su país.
Por otro lado, en los años posteriores a la muerte de Hirohito han salido a la luz numerosos documentos no publicados hasta entonces, incluyendo los diarios de importantes personajes de la Corte imperial de la época (los diarios de Koichi Kido, señor del Sello Privado, correspondientes al período 1940-45, del general Hajime Sugiyama, Jefe de Estado Mayor durante la guerra, deNobuaki Makino, gran chambelán del emperador de 1925 a 1935 o el de su ayudante de campo,Takeji Nara, por citar unos cuantos). Estos diarios sugieren que la participación de Hirohito en laSegunda Guerra Mundial fue mucho más activa de lo que, desde 1945, ha venido sosteniendo la concepción tradicional, generando una fuerte controversia sobre el alcance de la responsabilidad del emperador, controversia que persiste desde que se ha conocido esta documentación. Así, autores como el británico Edward Behr, los estadounidenses Peter Wetzler y Herbert Bix, el neerlandés Ian Buruma, el español Manuel Leguineche o los japoneses Akira Yamada y Akira Fujiwara, sostienen que fue Hirohito quien condujo a Japón a la guerra.
Igualmente, en diciembre de 1990, el periódico japonés Bungei Shunju publicó póstumamente un monólogo del emperador, conocido comodokuhakuroku, que data de 1946, y en el que Hirohito se autoproclama ajeno a la política bélica japonesa, pero al mismo tiempo justifica la misma en un supuesto racismo de las Potencias Occidentales, que no habían tratado a Japón en pie de igualdad en las Conferencias de Paz tras la Primera Guerra Mundial, y en la "educación antijaponesa" que se impartía en China, para concluir que no fue posible evitar la guerra a causa de estas actitudes. En este monólogo, Hirohito se refiere a su primer ministro de la guerra, general Hideki Tōjō, como un "leal servidor".
De acuerdo con el historiador japonés Akira Fujiwara, el emperador, incluso, ratificó personalmente, el 5 de agosto de 1937, la proposición de su ejército para eludir las restricciones del Derecho Internacional sobre el trato a los prisioneros chinos. Más aún, los trabajos de Yoshiaki Yoshimi y Seiya Matsuno muestran que Hirohito autorizó a través de órdenes específicas (rinsanmei) el uso de armas químicas contra los chinos. Por ejemplo, durante la invasión de Wuhan, de agosto a octubre de 1938, el emperador autorizó el uso de gas tóxico en 375 ocasiones distintas, a pesar de la resolución adoptada por la Sociedad de Naciones el 14 de mayo condenando el uso de gas tóxico por el ejército japonés.
Firmó la orden en la que se debería entrar en guerra con los Países Bajos, Reino Unido y los Estados Unidos si sus demandas de vía libre en China e Indochina no eran satisfechas. Meses antes los norteamericanos habían suspendido el envío de petróleo a Japón como medida de presión.

El primer ministro, príncipe Fumimaro Konoe, era muy reticente a iniciar una guerra contra los Estados Unidos y los países de la Commonwealth. Sin embargo, el emperador Hirohito se inclinó finalmente por las tesis del sector más belicista, como el propio Konoe admitiría ante su jefe de gabinete, Kenji Tomita. Ante su aislamiento en el Gobierno y la falta de apoyo del emperador, Konoe se vio forzado a dimitir el 16 de octubre de 1941. Para reemplazarlo, Hirohito eligió, de acuerdo con la recomendación del Señor del Sello Privado, Koichi Kido, al hasta entonces ministro de la Guerra, general Hideki Tōjō, una de las figuras más destacadas del sector belicista, encargándole la organización del ataque contra la flota estadounidense en el Pacífico. El 1 de diciembre, en una Conferencia Imperial celebrada en Tokio, Hirohito dio su aprobación oficial al comienzo de la guerra.
Así pues, el 8 de diciembre (7 de diciembre en Hawaii) de 1941, se atacó simultáneamente Pearl Harbor y todo el sureste asiático.
Con la nación plenamente comprometida en la guerra, el emperador tomó un gran interés en el progreso militar y trató de estimular la moral. De acuerdo con Akira Yamada y Akira Fujiwara, Hirohito hizo importantes intervenciones en algunas operaciones militares. Por ejemplo, presionó a Sugiyama en cuatro ocasiones, el 13 y el 21 de enero, y el 9 y 26 de febrero de 1942, para aumentar los efectivos y lanzar un ataque contra Bataan. El 9 de febrero, el 19 de marzo y el 29 de mayo, el emperador ordenó al Jefe del Estado Mayor del Ejército examinar las posibilidades para un ataque en Chungking, lo que condujo a la Operación Gogo. 
A principios de 1945, tras la derrota en la batalla de Leyte, Hirohito inició una serie de reuniones individuales con oficiales de alto rango del Gobierno para evaluar el progreso de la guerra. Todos, excepto el exprimer ministro Fumimaro Konoe aconsejaron continuar la guerra. Konoe temía una revolución comunista incluso más que la derrota en la guerra e insistía en una rendición negociada. En febrero de 1945, durante la primera audiencia privada con el emperador que le había sido permitida en tres años, Konoe aconsejó a Hirohito iniciar negociaciones para finalizar la guerra. De acuerdo con el Gran Chambelán Hisanori Fujita, el emperador, que buscaba todavía una tennozan (una gran victoria) para obtener una posición negociadora más fuerte, rechazó firmemente la recomendación de Konoe. 
Con la guerra perdida, los japoneses continuaron ante la petición aliada de rendición incondicional, lo que suponía probablemente la eliminación de la figura del emperador. Sin embargo, pese a la ocupación norteamericana, durante los Juicios de Tokio el emperador recibió inmunidad en su favor no siendo acusado.

El 15 de agosto de 1945, tras el bombardeo nuclear y la entrada de la Unión Soviética en la guerra, Hirohito anunció por radio la rendición. Ésta era la primera vez que los súbditos japoneses escuchaban la voz de Hirohito y tras el discurso de rendición, muchos aviadores y militares japoneses se suicidaron. 
A pesar de solicitarse su enjuiciamiento como criminal de guerra, el general Douglas MacArthur insistió en conservar a Hirohito como emperador como símbolo de la continuidad y cohesión del pueblo japonés, así como para que aceptasen la ocupación más fácilmente. Sin embargo, algunos historiadores critican su trabajo para exonerar de toda investigación criminal al Emperador Shōwa y al resto de miembros de la familia imperial implicados en la guerra, como los príncipes Yasuhito Chichibu, Yasuhiko Asaka, Tsuneyoshi Takeda, Naruhiko Higashikuni y Hiroyasu Fushimi. 
El 26 de noviembre de 1945, MacArthur confirmó al Almirante Mitsumasa Yonai que la abdicación del emperador no sería necesaria. MacArthur no solo exoneró a Hirohito, sino que ignoró el consejo de varios miembros de la familia imperial e intelectuales japoneses, que pidieron públicamente la abdicación del Emperador y el establecimiento de una regencia. Por ejemplo, el príncipe Takahito Mikasa, hermano menor del Emperador, llegó a afirmar en una reunión del consejo privado, en febrero de1946, que Hirohito debía asumir la responsabilidad de la derrota; el famoso poeta Tatsuji Miyoshi escribió un ensayo en la revista Shinchô titulado "El Emperador debe abdicar enseguida".

Hiro-Hito cooperó con las fuerzas de ocupación estadounidenses para convertir a Japón en un estado democrático, y el 1 de enero de 1.946 negó públicamente su divinidad.
Aprobó la Constitución de 1947, creando una monarquía constitucional y limitando su papel a aspectos ceremoniales.

Aunque se reconoció su participación como cómplice de guerra, los aliados acordaron no someter a Hiro-Hito a los juicios por crímenes de guerra de 1946-1948.

Según el historiador Herbert Bix, MacArthur y Bonner Fellers habían preparado su propia aproximación a la ocupación y reforma del Japón. MacArthur proponía no modificar en lo más mínimo la situación de la figura del Emperador; se limitó a continuar la situación existente durante el último año de la guerra, resolviendo sus implicaciones a medida que las circunstancias lo requerían. El plan de acción, llamado "Operación Lista Negra" de manera informal, consistía en separar a Emperador Shōwa de los militaristas, manteniéndole como elemento de legitimación de las fuerzas de ocupación aliadas, y usando su imagen para potenciar la transformación del pueblo japonés hacia un nuevo sistema político. 
[...] Meses antes de que iniciara sus actividades el Tribunal de Tokio, los más altos subordinados de MacArthur trabajaban en atribuir la responsabilidad última de Pearl Harbor aHideki Tojo. 
Citando los debates entre Harry S. Truman, Dwight D. Eisenhower y el propio MacArthur, Bix afirma que inmediatamente después de desembarcar en Japón, Bonnie Fellers se puso a trabajar en la protección de Hirohito del papel que había desempeñado durante y al final de la guerra, permitiendo a los principales sospechosos de crímenes de guerra coordinar sus versiones, a fin de proteger al Emperador y evitar que pudiera ser juzgado. 
Dice también John Dower,
[...] Esta exitosa campaña para absolver al Emperador de cualquier responsabilidad de guerra no conoció límites. Hirohito no solo fue presentado como inocente de cualquier acto formal que pudiera hacerle susceptible de ser juzgado por crímenes de guerra. Fue convertido en una figura casi angelical que ni tan solo tenía alguna responsabilidad moral por la guerra. [...] Con el apoyo completo del cuartel general de MacArthur, la acusación funcionó, de hecho, como un abogado defensor del Emperador. 
En el llamado ningen sengen (人間宣言), Emperador Shōwa fue obligado a renunciar a su estatus divino que le daba la constitución de 1889, como descendiente de Amaterasu. La soberanía imperial fue transformada en monarquía constitucional en 1946.
A lo largo de su vida en la posguerra mantuvo un perfil relativamente bajo y estuvo interesado en la biología marina, publicando numerosos trabajos sobre el tema. 

En 1987, se sometió a una intervención quirúrgica en el páncreas, porque había estado padeciendo diversos trastornos digestivos desde hacía unos meses. En la operación, los médicos descubrieron que Hirohito tenía cáncer.
Se recuperó exitosamente de la operación, y aparentó tener buena salud durante unos meses, hasta que, el 19 de septiembre de 1988 sufrió un colapso en el palacio, y, a partir de entonces, su salud fue empeorando. Sufrió graves hemorragias internas hasta su muerte, el 7 de enero de 1989.

Su funeral fue el día 24 de febrero, y en el mismo se contó con la presencia de varios líderes mundiales, como Bush padre, que en ese momento era presidente de EEUU. Actualmente está enterrado en el mausoleo de la ciudad de Hachiōji, a 40 kilómetros de Tokio. Fuente: es.wikipedia.org 

Doctor Carl Clauberg, médico de las SS


Doctor Carl Clauberg nacido en 1898 en Wuppertal, sirvió a su país en la Primera Guerra Mundial como soldado de infantería aunque más tarde estudió medicina (especialidad de ginecología) y llego a convertirse en el jefe de los médicos del Hospital Clínico Universitario de ginecología de Kiel.
En 1933 es afiliado a la NSDAP donde se convierte en un fanático de esa ideología. Además este mismo año es nombrado catedrático en la especialidad de ginecología en la Uinversidad de Königsberg lo que le permite convertirse en médico de las SS.
En 1942 le pide a Heinrich Himmler (debido a su cercanía al ser el médico de las SS) que le permitiese experimentar en el campo de la esterilización a gran escala con personas. Himmler accedió y en abril de 1943 le otrogaron a Carl Clauberg el bloque 10 del campo de concentración de Auschwitz para sus experimentos. Sus experimentos se basaban en encontrar una forma barata y eficiente de esterilización en las mujeres. Para ello Clauberg optó por mujeres casadas de 20 a 40 años que ya hubiesen sido madres. Su método se basaba primero en la inyección de una sustancia opaca para poder determinar mediante rayos X si no existía obstrucción anterior o alteración en el aparato reproductor femenino. A continuación Carl Clauberg utilizaba sustancia llamadas formalina a veces mezclada con novocaína repartida en tres inyecciones. El objetivo era crear una especie de tapón en las trompas de Falopio para que, de esa forma, fuese imposible la reproducción.
Ante el avance del ejército rojo, Clauberg optó por huir al campo de concentración de Ravensbrück donde poder continuar con sus experimentos de forma segura. Algunas fuentes indican que Clauberg realizó experimentos de esterilización en más de 700 mujeres por lo que fue juzgado en 1948 en la Unión Soviética y condenado a un cuarto de siglo de prisión.
El destino quiso concederle una segunda oportunidad y, en 1955, se le concedío la amnistía lo que produjo el retorno de Clauberg a la República Federal Alemana. Clauberg nunca mostró arrepentimiento de sus actos ya que se mostraba orgulloso de los resultados científicos obtenidos. En 1955 fue nuevamente detenido pero falleció en 1957 justo antes de ser procesado.

La familia de Hitler 1/8

Hans Ertl, "el fotógrafo de Hitler"


Ertl (Alemania 1908-Bolivia 2000) se hizo famoso como corresponsal de guerra en la campaña del mariscal Erwin Rommel en África -a quien consideraba un «ídolo»- y por su trabajo como camarógrafo de Leni Riefensthal, la célebre cineasta alemana que glorificó a los nazis y de quien fue su amante. Pocos conocen sin embargo que este alemán vivió medio siglo en Bolivia, su «segunda patria», entre la cordillera de los Andes y la Amazonía, en una peripecia de expediciones, cine, un culto religioso por la naturaleza y su afición a la ganadería. «Fotógrafo de Hitler, no. Él era fotógrafo del mariscal Rommel. Amante de Leni, sí, porque mi padre era un mujeriego», afirma con resignación su hija Beatrix, de 63 años, en un encuentro con Efe en su casa de La Paz, donde conserva parte de las viejas fotos de su padre. Las imágenes de juventud muestran a un Ertl enérgico, con aspecto de galán, siempre filmando, a veces en las montañas, e innovando con nuevas técnicas como hizo en el filme Olympia o en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, bajo la dirección de Riefensthal. En su vejez, Ertl todavía exhibía una arrolladora personalidad y lucidez como muestra un documental sobre su vida producido por el antropólogo Jürgen Riester en 1996. En el vídeo, el propio Ertl asegura que no fue miembro del partido nazi, pero que lo reclutaron por la fuerza como corresponsal para la Segunda Guerra Mundial. «Nunca le gustó que le llamaran nazi, él no tenía nada contra los nazis, nada contra los judíos. Era una persona muy pacífica», comenta Beatrix. Pero allí, en la Segunda Guerra Mundial, admiró a Rommel de quien fue su fotógrafo oficial: «Será siempre un ídolo para mí, un hombre como Rommel fue también respetado por (el mariscal Bernard) Montgomery y otros como un gran general del ejército enemigo», sostuvo Ertl. En el vídeo, el fotógrafo no revela si tuvo una relación con Riefensthal como dice su hija, pero se refiere a ella como «una mujer extraordinaria» a la que defiende de quienes hablan de sus amoríos con Hitler. «Por razones políticas un hombre como Hitler jamás se hubiera podido permitir en esa época empezar un amorío con una señora como Leni Riefensthal», sostiene Ertl. Genio y figura, a sus 88 años, el ya anciano pero infatigable Ertl afirmaba para ese documental que su deseo era morir en los brazos de una joven alemana y que «la receta para la vejez es el sexo», aunque también deseaba un corazón que latiese por él. Su hija, que lo consideraba un mujeriego, sostiene que su vida sentimental estaba siempre presente en sus conversaciones y citaba de forma particular una entrañable hazaña amorosa: «Se acordaba de haber hecho el amor a 8.000 metros de altura, en el Himalaya». La llegada a Bolivia Hans Ertl llegó a Bolivia el 3 de marzo de 1950 ayudado por un obispo de Roma, igual que otros nacionalsocialistas, y su vida quedó definitivamente enlazada a este país y en particular a la región oriental de Santa Cruz, donde tenía su estancia: «La Dolorida». Hizo varias expediciones a los Andes y a la Amazonía, realizó filmes como el Paititi e Hito Hito y tras, la desgracia de perder su película Surazo hacia 1960 porque cayó en un río junto con su vehículo, abandonó la fotografía y el cine, según Beatrix. Su vida entonces se convirtió en la de un ermitaño, aislado en «La Dolorida», dedicado a la crianza de ganado y a la protección de la fauna y flora desde su veneración por la Amazonía. «Tengo la sensación de volverme parte de esta creación, de este universo» y «me he vuelto pagano creyente en la creación», sostenía Ertl, a quien los indígenas llamaban: «Juan, el viejo barbudo de la Dolorida, el gringo raro, el loco, el escritor...». Quedó prendado de la sencillez de los bolivianos de quienes dijo, con romanticismo, que tenían un «increíble elemento incorrupto» consistente en ser «como dominguillos» o muñecos que aunque los tiren de un lado u otro siempre quedan de pie. Vivió sus últimos años con la filosofía de que todo es prestado y que debe volver a la madre tierra, a la «Pachamama» de los indígenas. De hecho, él sigue enterrado en «La Dolorida», a pesar de que la hacienda ha pasado a otras manos. Hans Ertl tuvo una esposa que falleció en Bolivia y tres hijas: Beatrix, Haydi, quien actualmente vive en Alemania, y Monika, «su preferida», una militante subversiva con una vida de novela. Y es que Monika Ertl fue, a principios de los años 70, la mujer más buscada de América tras haber asesinado a un diplomático boliviano que supuestamente participó en el cercenamiento de las manos del guerrillero argentino-cubano Ernesto «Che» Guevara. Pero esa es otra historia que además será llevada al cine por una productora alemana. Fuente: www.diariodeleon.es

Benjamin Ferencz


Nació: 1920, en Transilvania, Rumania

Describe la toma de declaraciones de los testigos mientras reunía evidencias de crímenes de guerra [Entrevista: 1994]

"No teníamos un tribunal común donde se pudiera llamar a un testigo, examinarlo con un secretario presente y alguien más que interrogara o que asegurara sus derechos. Si estábamos tomando declaraciones de testigos amistosos, les tomábamos una declaración jurada. Juraban delante de un oficial. Si era de un testigo hostil, lo interrogábamos en privado para ver si podíamos determinar la verdad. Y cuando llegábamos al punto en el que sentíamos que habíamos llegado a la verdad, le pedíamos que lo escribiera de su puño y letra y lo firmara para asegurar que era verdad. Generalmente traíamos a un oficial para que fuera testigo de eso o para tomar una declaración jurada por separado en circunstancias más favorables desde un punto de vista de un juicio. Y esa era la evidencia que luego usábamos."

Ben nació en un pequeño pueblo en los Montes Cárpatos de Transilvania, en Rumania. Cuando era bebé, su familia se mudó a los Estados Unidos. Fue a Harvard, donde estudió derecho penal. Se graduó en la Facultad de Derecho en 1943 y se unió al batallón de artillería antiaérea estadounidense, que se preparaba para la invasión de Europa occidental por parte de los Aliados. Al terminar la Segunda Guerra Mundial en Europa, Ben fue transferido a la división de investigaciones de crímenes de guerra del ejército estadounidense. Allí se encargó de reunir evidencia contra los presuntos criminales de guerra nazis y capturarlos. Finalmente se convirtió en fiscal jefe de los Estados Unidos en el caso Einsatzgruppen y en los Procesos Posteriores de Nuremberg.

Gino Bartali y su bicicleta


"Tenía todas las de perder pero su historia es uno de los más dramáticos ejemplos de un italiano que arriesgó su vida durante la Segunda Guerra Mundial para salvar la vida de extraños".
Las palabras del director de cine Oren Jacoby describen el legado de Gino Bartali, uno de los más grandes ciclistas de su época, tres veces ganador del Giro de Italia y dos veces vencedor del Tour de Francia.

El Giro de Italia comienza este viernes y su primer recorrido tiene lugar muy lejos de Italia: en Belfast. Pero la nueva edición de esta carrera, por más que comience en Irlanda del Norte, sirve para recordar la historia de un italiano que nunca habló de lo que hizo en los tiempos de guerra.
Los detalles de la etapa más heroica de su vida comenzaron a surgir tras su muerte en el año 2000, y la película Jacoby, que se estrenará este año, arroja un poco de luz sobre este hombre nacido en el seno de una familia toscana de bajos recursos en 1914.

El "no" a Mussolini

La carrera de Bartali como ciclista estaba en lo más alto cuando la guerra se cernía sobre Europa.
En 1936 triunfó en su primer Giro de Italia y retuvo el título un año después. Luego, para la alegría de toda Italia, ganó en 1938 el Tour de Francia. Ése era el momento que el líder fascista italiano, Benito Mussolini, estaba esperando.
"Mussolini creía que si un italiano terminaba triunfante el Tour, eso mostraría que los italianos también pertenecían a una raza superior", explica el hijo de Bartali, Andrea, en la película de Jacoby.
"La victoria se mi padre se convirtió en un asunto de orgullo nacional y de prestigio del fascismo, por eso estuvo bajo una enorme presión".
Bartali fue invitado a dedicar su triunfo a Mussolini, pero declinó el ofrecimiento, lo que constituía un grave insulto a il duce y un riesgo mayúsculo.

El hombre ideal para el trabajo

Bartali solo le contó a su hijo lo que había hecho durante la guerra.
Mientras se corría la prueba ciclística en Francia, Mussolini había publicado su "Manifiesto sobre la Raza", que terminaría con los judíos perdiendo su ciudadanía italiana, sus profesiones y cualquier posición que ocuparan en el gobierno.
Sin embargo, Italia seguiría siendo un refugio para los judíos hasta su rendición en septiembre de 1943. Desde ese momento, tropas alemanas ocuparían regiones del norte y del centro del país y comenzarían a capturar judíos y a enviarlos a campos de concentración.
En ese momento Bartali, un católico devoto, recibió un ofrecimiento del cardenal de Florencia, Arzobispo Elia Dalla Costa: unirse a una red secreta para proteger a judíos y otras personas en peligro.
Su papel dentro de esta red era perfecto para su talento: Bartali se volvió un correo. Lo que parecían extensas jornadas de entrenamiento en su bicicleta eran en realidad viajes en los que transportaba fotografías y documentos falsos elaborados en imprentas clandestinas.
"Hemos visto la documentación que él transportó miles de kilómetros a través de Italia, viajando por caminos que unían ciudades tan lejanas como Florencia, Lucca, Génova, Asis y el Vaticano en Roma", relata Jacoby.
Todo lo llevaba escondido en el marco y en el manubrio de su bicicleta.
En un momento el ciclista fue arrestado e interrogado por el jefe de la policía secreta fascista en Florencia, la ciudad donde había nacido y donde residía, y la historia dice que en esa situación solicitó específicamente que su bicileta no fuera tocada ya que todas sus partes estaba precisamente calibradas para alcanzar la máxima velocidad.

Silencio

Por un tiempo Bartali tuvo que pasar a la clandestinidad, viviendo de incógnito en la localidad de Citta Di Castello, en Umbria.
El ciclista tenía más de un motivo para temer: además de su función de correo, Bartali dio refugio a su amigo judío Giacomo Goldenber y a su familia.
"Nos acogió a pesar de que sabía que los alemanes mataban a cualquiera que escondiera a judíos", recuerda el hijo de Giacomo, Giorgio, en la película de Jacoby.
"Él arriesgó no solo su vida sino la de su familia y nos salvó a todos, porque nosotros no teníamos ningún lugar a donde ir".
Aproximadamente el 80% de los judíos italianos y de los que habían encontrado refugio en este país antes de la Segunda Guerra Mundial sobrevivieron, en parte gracias a las acciones de otros italianos.
Colocar las piezas de esta historia en su sitio ha tomado 14 años y un trabajo detectivesco de mucha gente.
Andrea Bartali dijo que, eventualmente, su padre le contó por fragmentos sobre sus acciones durante la guerra, y le hizo prometer que no se las contaría a nadie.
"Cuando le pregunté por qué no podía compartir su historia, me dijo: 'Debes hacer el bien pero no debes hablar de eso, si lo haces, estás tomando ventaja de las desgracias ajenas para tu propio beneficio'".

Los "héroes reales"

Según Jacoby, el silencio de Bartali es una "característica propia" de muchos de los italianos que arriesgaron sus vidas para salvar otras durante la Segunda Guerra Mundial.
"No quiso ser reconocido por lo que había hecho, pocos de los que se beneficiaron con su ayuda supieron su nombre o el papel que había jugado en su rescate".
El pasado septiembre, Bartali recibió un homenaje póstumo por parte del Museo del Holocausto Yad Vashem en Jerusalén.
Andra Bartali, quien visitó el museo, dice que su padre siempre se negó a ver sus acciones como heroicas.
"Cuando la gente le decía, 'Gino, eres un héroe', él respondía: 'No, no, yo quiero que me recuerden por mis logros deportivos. Los héroes reales son otros, aquellos que sufrieron en su alma, su corazón, su espíritu, su mente, por sus seres queridos. Ellos son los héroes reales. Yo soy solo un ciclista'". Fuente: BBC


Víktor Frankl. Monólogo al amanecer

Víktor Frankl

Monólogo al amanecer
"En otra ocasión estábamos cavando una trinchera. Amanecía en nuestro derredor, un amanecer gris. Gris era el cielo y gris la nieve a la pálida luz del alba, grises los harapos que mal cubrían los cuerpos de los prisioneros y grises sus rostros. Mientras trabajaba, hablaba quedamente a mi esposa o, quizás, estuviera debatiéndome por encontrar la razón de mis sufrimientos, de mi lenta agonía. En una última y violenta protesta contra lo inexorable de mi muerte inminente, sentí como si mi espíritu traspasara la melancolía que nos envolvía, me sentí trascender aquel mundo desesperado, insensato, y desde alguna parte escuché un victorioso "sí" como contestación a mi pregunta sobre la existencia de una intencionalidad última. En aquel momento en una franja lejana encendieron una luz, que se quedó allí fija en el horizonte como si alguien la hubiera pintado, en medio del gris miserable de aquel amanecer en Baviera. "Et lux in tenebris lucet, y la luz rilló en medio de la oscuridad." Estuve muchas horas tajando el terreno helado. El guardián pasó junto a mí, insultándome y una vez más yo volvía a conversar con mi amada. La sentía presente a mi lado, cada vez con más fuerza y tuve la sensación de que sería capaz de tocarla, de que si extendía mi mano cogería la suya. La sensación era terriblemetne fuerte; ella estaba allí realmente. Y, entonces, en aquel mismo momento, un pájaro bajó volando y se posó justo frente a mí, sobre la tierra que había extraído de la zanja, y se me quedó mirando fijamente.
 Psicología de los guardias del campamento
Llegamos ya a la tercera fase de las reacciones espirituales del prisionero: su psicología tras la liberación. Pero antes de entrar en ella consideremos una pregunta que suele hacérsele al psicólogo, sobre todo cuando conoce el tema por propia experiencia: ¿Qué opina del carácter psicológico de los guardias del campo? ¿Cómo es posible que hombres de carne y hueso como los demás pudieran tratar a sus semejantes en la forma que los prisioneros aseguran que los trataron? Si tras haber oído una y otra vez los relatos de las atrocidades cometidas se llega al convencimiento de que, por increíbles que parezcan, sucedieron de verdad, lo inmediato es preguntar cómo pudieron ocurrir desde un punto de vista psicológico. Para contestar a esta pregunta, aunque sin entrar en muchos detalles, es preciso puntualizar algunas cosas. En primer lugar, había entre los guardias algunos sádicos, sádicos en el sentido clínico más estricto. En segundo lugar, se elegía especialmente a los sádicos siempre que se necesitaba un destacamento de guardias muy severos. A esa selección negativa de la que ya hemos hablado en otro lugar, como la que se realizaba entre la masa de los propios prisioneros para elegir a aquellos que debían ejercer la función de "capos" y en la que es fácil comprender que, a menudo, fueran los individuos más brutales y egoístas los que tenían más probabilidades de sobrevivir, a esta selección negativa, pues, se añadía en el campo la selección positiva de los sádicos. Se armaba un gran revuelo de alegría cuando, tras dos horas de' duro bregar bajo la cruda helada, nos permitían calentarnos unos pocos minutos allí mismo, al pie del trabajo, frente a una pequeña estufa que se cargaba con ramitas y virutas de madera. Pero siempre había algún capataz que sentía gran placer en privarnos de esta pequeña comodidad. Su rostro expresaba bien a las claras la satisfacción que sentía no ya sólo al prohibirnos estar allí, sino volcando la estufa y hundiendo su amoroso fuego en la nieve. Cuando a las SS les molestaba determinada persona, siempre había en sus filas alguien especialmente dotado y altamente especializado en la tortura sádica a quien se enviaba al desdichado prisionero. En tercer lugar, los sentimientos de la mayoría de los guardias se hallaban embotados por todos aquellos años en que, a ritmo siempre creciente, habían sido testigos de los brutales métodos del campo. Los que estaban endurecidos moral y mentalmente rehusaban, al menos, tomar parte activa en acciones de carácter sádico, pero no impedían que otros las realizaran. En cuarto lugar, es preciso afirmar que aun entre los guardias había algunos que sentían lástima de nosotros. Mencionaré únicamente al comandante del campo del que fui liberado. Después de la liberación —y sólo el médico del campo, que también era prisionero, tenía conocimiento de ello antes de esa fecha— me enteré de que dicho comandante había comprado en la localidad más próxima medicinas destinadas a los prisioneros y había pagado de su propio bolsillo cantidades nada despreciables. Por lo que se refiere a este comandante de las SS, ocurrió un incidente interesante relativo a la actitud que tomaron hacia él algunos de los prisioneros judíos. Al acabar la guerra y ser liberados por las tropas norteamericanas, tres jóvenes judíos húngaros escondieron al comandante en los bosques bávaros. A continuación se presentaron ante el comandante de las fuerzas americanas, quien estaba ansioso por capturar a aquel oficial de las SS, para decirle que le revelarían donde se encontraba únicamente bajo determinadas condiciones: el comandante norteamericano tenía que prometer que no se haría ningún daño a aquel hombre. Tras pensarlo un rato, el comandante prometió a los jóvenes judíos que cuando capturara al prisionero se ocuparía de que no le causaran la más mínima lesión y no sólo cumplió su promesa, sino que, como prueba de ello, el antiguo comandante del campo de concentración fue, de algún modo, repuesto en su cargo, encargándose de supervisar la recogida de ropas entre las aldeas bávaras más próximas y de distribuirlas entre nosotros. El prisionero más antiguo del campo era, sin embargo, mucho peor que todos los guardias de las SS juntos. Golpeaba a los demás prisioneros a la más mínima falta, mientras que el comandante alemán, hasta donde yo sé, no levantó nunca la mano contra ninguno de nosotros. Es evidente que el mero hecho de saber que un hombre fue guardia del campo o prisionero nada nos dice. La bondad humana se encuentra en todos los grupos, incluso en aquellos que, en términos generales, merecen que se les condene. Los límites entre estos grupos se superponen muchas veces y no debemos inclinarnos a simplificar las cosas asegurando que unos hombres eran unos ángeles y otros unos demonios. Lo cierto es que, tratándose de un capataz, el hecho de ser amable con los prisioneros a pesar de todas las perniciosas influencias del campo es un gran logro, mientras que la vileza del prisionero que maltrata a sus propios compañeros merece condenación y desprecio en grado sumo. Obviamente, los prisioneros veían en estos hombres una falta de carácter que les desconcertaba especialmente, mientras que se sentían profundamente conmovidos por la más mínima muestra de bondad recibida de alguno de los guardias. Recuerdo que un día un capataz me dio en secreto un trozo de pan que debió haber guardado de su propia ración del desayuno. Pero me dio algo más, un "algo" humano que hizo que se me saltaran las lágrimas: la palabra y la mirada con que aquel hombre acompañó el regalo. De todo lo expuesto debemos sacar la consecuencia de que hay dos razas de hombres en el mundo y nada más que dos: la "raza" de los hombres decentes y la raza de los indecentes. Ambas se encuentran en todas partes y en todas las capas sociales. Ningún grupo se compone de hombres decentes o de hombres indecentes, así sin más ni más. En este sentido, ningún grupo es de "pura raza" y, por ello, a veces se podía encontrar, entre los guardias, a alguna persona decente. La vida en un campo de concentración abría de par en par el alma humana y sacaba a la luz sus abismos. ¿Puede sorprender que en estas profundidades encontremos, una vez más, únicamente cualidades humanas que, en su naturaleza más íntima, eran una mezcla del bien y del mal? La escisión que separa el bien del mal, que atraviesa imaginariamente a todo ser humano, alcanza a las profundidades más hondas y se hizo manifiesta en el fondo del abismo que se abrió en los campos de concentración. Nosotros hemos tenido la oportunidad de conocer al hombre quizá mejor que ninguna otra generación. ¿Qué es, en realidad, el hombre? Es el ser que siempre decide lo que es. Es el ser que ha inventado las cámaras de gas, pero asimismo es el ser que ha entrado en ellas con paso firme musitando una oración."

** Viktor Frankl nació en Viena en el año 1905 y falleció allí mismo en el 1997. Fue psiquiatra y neurólogo y fundador de la logoterapia. Desde el año 1942 al 1945 estuvo en campos de concentración nazis, experiencia a partir de la cual escribió este libro y varios más sobre la psicología del ser humano en situaciones extremas.

Ahad Ha'am


Ahad Ha'am (seudónimo de Asher Ginzberg; Skvira, 1856 - Tel Aviv, 1927), escritor judío ucraniano, tuvo una educación hebraica muy severa y profunda, basada en la tradición y la enseñanza mística del jasidismo. Más tarde, le atrajo el estudio de la filosofía medieval y moderna, y de la literatura hebrea de cualquier época, incluyendo la del iluminismo. En 1886 se trasladó a Odesa, en cuyo ambiente intelectual pudo ampliar sus conocimientos y participar en la vida hebraica.
Su primer artículo, escrito en 1889 y titulado "Éste no es el camino", era una crítica contra la idea y el método de infiltración pequeño-colonialista con los que los pre-sionistas de Rusia ("Chovevé-Zion") creían poder resolver el problema judío. El seudónimo con el que se presentó al público, Ahad Ha'am o Achàd-Haàm ("uno del pueblo"), significaba que él no pretendía ser escritor de profesión, sino un judío cualquiera que tomaba la pluma cuando creía que podía aportar una contribución útil a la clarificación de la idea y de los valores del hebraísmo, así como a la solución del problema de Israel.
Para él, y por diversas razones, Palestina no podía representar la solución del problema físico y social del pueblo judío, pero, en cambio, podía y debía ser la solución de su problema espiritual. Así, colocaba la primera piedra de su doctrina de la concentración del espíritu nacional en el amor de Sión por la creación del centro espiritual judío de Erez Israel, del cual, mediante la salvación de la idea hebraica, llegaría incluso la salvación del pueblo.
En su larga obra de ensayista en lengua hebrea desarrolló esta idea central contra el sionismo político de Theodor Herzl, al que combatió con aspereza, tal vez excesiva, y contra la asimilación occidental. Desde 1897 hasta 1903 dirigió la revista Ha-Shilbach. Como no quería vivir de su actividad como escritor, en 1903 ingresó como empleado en la casa comercial Wisotzki de Odesa, y en 1908 se trasladó, como agente de esta firma, a la sucursal de Londres.
En 1922 se estableció en Herzl, Israel, lugar que ya había visitado en diversas ocasiones y donde había obtenido un extenso caudal de impresiones, consideraciones y críticas gracias a sus visitas periódicas. Su obra se recoge en cuatro volúmenes de ensayos que, con el título En la encrucijada ('Al Parashàth Derakhim), fueron publicados en Odesa en 1895, en Berlín en 1904 y en una tercera edición en 1921.
En ella todos los problemas hebreos, nacionales, religiosos, sociales, morales, filosóficos y humanos se discuten con originalidad de ideas y con una límpida prosa moderna de creación propia. Los seis volúmenes de su Epistolario (Tel Aviv, 1923-1925) forman un rico complemento de su obra principal, además de sus "Memorias", publicadas en los volúmenes V y VI de la revista hebraica Reshumòth.

" Las riquezas del Vaticano "

___La Iglesia católica, también conocida como la Iglesia católica apostólica romana, es la iglesia cristiana más grande del mundo, regida por el Papa y con sede en la Ciudad del Vaticano. De acuerdo con el Anuario de Estadísticas de la Iglesia, el número de bautizados en el catolicismo a nivel mundial en 2007 era de 1,147 millones (17,2% de la población mundial).__ En los países en los que el

" Los Autos de James Bond "

___Hablar de James Bond, el célebre agente 007, es sinónimo de autos lujosos. En esta ocasión te presentamos una lista con los vehículos que han acompañado al mítico espía británico, con una sorpresa especial, un modelo para nada elegante que ayudó a Bond en una de sus tantas aventuras. Eso sí, ese auto guardaba un secreto. Descúbrelo aquí. ___Aston Martin DB5Unos de los primeros modelos

" La cara oculta de Einstein "

___Un 14 de marzo de hace 130 años nacía en Alemania uno de los mayores intelectos de la historia de la humanidad: Albert Einstein. Considerado por el mundo entero como un genio, esa imagen escondía a un hombre que a lo largo de su vida traicionó constantemente a sus seres queridos._Al pequeño Einstein no le gustaba el colegio. En un principio, sus profesores creían que era un niño torpe porque

" Sir Isaac NEWTON "

___Isaac Newton nació el día de Navidad del antiguo calendario en 1642 (correspondiente al 4 de Enero de 1643 del nuevo calendario 'Gregoriano'), año en que moría Galileo, en el pueblecito de Woolsthorpe, unos 13 Km. al sur de Grantham, en el Lincolnshire. Fue un niño prematuro y su padre murió antes de su nacimiento, a los treinta y siete años. Isaac fue educado por su abuela, preocupada por la