La luna de Tchimpounga








En Tchipounga, una noche, la luna empezó siendo grande. Pero poco a poco se hizo más y más grande.

Todos la miraban. Al principio, con asombro; luego, con dudas.
Al final vino el miedo, porque le luna se estaba haciendo enorme, G-I-G-A-N-T-E.




- ¡Se está acercando! ¡Va a chocar contra la Tierra!- empezaron a gritar.

Y todos los chimpancés huyeron muertos de miedo, gritando y avisando