En el último buen día del año

Pues nada, aquí despidiendo el año en la serranía madrileña, consumiendo exclusivamente hasta ahora -no prometo nada- productos catalanes.

Impresionante la quietud de la montaña cuando en los madriles todo debe ser música ratonera y petardeo machacón.

La verdad es que mi familia política vive muy cerca de la Puerta del Sol, pero siempre han contemplado a todos esos turistas que acuden a las tomar las uvas en la medianoche del día 31 de diciembre con el sentir de aquellos nepalies que viven a las faldas del Everest y que les dicen a todos los escaladores que pasan ante sus puertas que por allí "hay mucha cuesta"

En cualquier caso, Feliz Año Nuevo, o como dicen los dotados de teclado intuitivo, Felisa me muero a todos!!!!

En el último día bueno del año.