NOTICIAS: Los depósitos en dólares vuelven a la escena de la mano de pequeños ahorristas

4-9-2010 - Pese a la persistencia de exiguas tasas de interés, en lo que va del año presentan un avance significativo. En particular en el segmento de las cajas de ahorro. Los factores que impulsan su avance son diversos y responden tanto a motivos externos como internos

Existe una máxima en el sistema financiero argentino según la cual las operaciones transaccionales se realizan en pesos, mientras que el ahorro se canaliza en dólares.

Tras la traumática experiencia de fines del 2001, cuando la relación entre bancos y ahorristas se quebró, éstos buscaron otros destinos para sus billetes, que van desde el colchón hasta cuentas en el exterior, pasando por las cajas de seguridad.

Pero como suele ocurrir en otros órdenes de la vida, con el paso del tiempo esa relación se ha ido recomponiendo.

Tal es así que, siendo una de las principales fuentes de captación de recursos del sistema financiero, los depósitos en dólares muestran, en lo que va del año, una evolución que para muchos ha pasado totalmente desapercibida.

Gustavo Giraldez, director de ZonaBancos, confirmó este crecimiento, a la vez que aportó un dato de interés: “por cada 100 dólares que compra el inversor minorista, 20 se quedan en el sistema bancario, bajo la forma de depósitos y el resto se fuga”.

Es por ello que también creció la demanda de cajas de seguridad, en especial las ubicadas en las bóvedas del microcentro. Tal es así que muchos bancos no tienen disponibles e incluso se mueven con listas de espera.

El alto grado de ocupación y la persistente demanda tienen su impacto en el costo de alquilarlas, que se ha venido incrementando en los últimos tiempos en forma acelerada.

Este es otro motivo que explica la mayor captación de dólares por parte de los bancos. La pequeña renta que se obtiene permite cubrir la comisión de mantenimiento y no se incurre en gastos que, en algunos casos, son por demás elevados.

Un directivo de una entidad bancaria, que pidió reserva de identidad, sostuvo que “en la medida que el round del consumo de bienes durables se vaya agotando, las preocupaciones generadas por un futuro que se vuelve incierto provocarán un incentivo mayor para ahorrar. También queda claro que muy pocos ciudadanos con capacidad de ahorro consideran al peso un medio para lograr ese objetivo”.

Durante varios años, los depósitos en dólares representaron alrededor del 13% del total de las colocaciones. No obstante, desde principios de octubre de 2008 comenzaron a incrementar sustancialmente su participación hasta llegar al 20% actual.

Este ciclo de recuperación muestra tres etapas claramente diferenciadas.

La primera va desde esa fecha hasta fines de agosto de ese año, período en el cual mostraron un crecimiento entre puntas del 26 por ciento.

A partir de ese momento, la captación entró en un impasse que duró hasta fines de enero de este año. Luego, estas colocaciones ingresaron en otra fase claramente ascendente que se prolonga hasta estos días.

En ese lapso, los montos depositados crecieron un 13 por ciento.

Analistas consultados por iProfesional.com, consideraron que este vuelco a los bancos se debió, entre otros factores, al recrudecimiento de la crisis griega y su posible impacto en la Argentina, a lo que posteriormente se sumó una serie de conflictos internos que pesaron en la decisión de los inversores.

De esta forma, los fondos pasaron de unos u$s 8.000 millones a principios del 2009 a los u$s 11.400 millones que informa en la actualidad el Banco Central.

Rodolfo Santángelo, de M&S consultores afirmó que “el fenómeno también se explica por la dolarización de los portafolios. Por un lado es una mala noticia, pero por otro es buena, porque significa que hay confianza en el sistema bancario”.

El avance de las cajas de ahorro
En lo que va del año, las grandes ganadoras del sistema son las cajas de ahorro en dólares, pues muestran un incremento del 19,5%.

Cabe apuntar que si bien nominalmente son superadas por las cuentas corrientes en la misma moneda, dado que el saldo de las mismas es de apenas $5 millones, su variación no tiene incidencia estadística.

Este es, sin dudas, el dato más llamativo acerca de la evolución de los depósitos en dólares, pues ya alcanzan casi el 42% del total, cuando hace un año apenas representaban el 36 por ciento.

Su mayor participación fue alimentada por el trasvasamiento de fondos provenientes de colocaciones a plazo, ya que si se suman ambas, el total se mantiene prácticamente sin cambios, en torno del 67% del total.

Dicho de otra manera, en los últimos tiempos los inversores privilegiaron la liquidez ante una exigua rentabilidad.

Dado que los bancos sólo pueden aplicar los plazos fijos en dólares a créditos nominados en esa moneda, es decir, para operaciones de exportación, las entidades no cuentan con la demanda que actúe como contrapartida, por lo que no incentivan estas colocaciones sino que los mantienen en encajes en el Central.

Es por ello que tienen su efecto positivo para los bancos pero su cara negativa para la economía real. Esta tendencia ayuda a las reservas del BCRA, porque este pase de carteras no es salida de capitales ya que el dinero permanece dentro del sistema.

La contratara es que disminuye la oferta prestable en pesos y esto tiene impacto sobre las tasas.

El efecto Boden
Un factor que hizo que el saldo mostrara un salto de cierta importancia estuvo dado por el pago del cupón de los Boden 2012 en los primeros días de agosto que, en términos de dólares, implicó una suba neta de alrededor de u$s 300 millones en las cuentas bancarias.

Según Ramiro Castiñeira, de Econométrica, “los depósitos en dólares crecieron por el pago de este bono. Estos montos no se reinvirtieron en otros títulos públicos nacionales y se volcaron a los depósitos”.

Las tasas de interés
Las tasas de interés que pagan los plazos fijos no llegan al 0,5% anual, en tanto que para las cajas de ahorro, el rendimiento es de apenas el 0,05 por ciento. Ante estos retornos surge la pregunta de por qué aumentan.

“Aquellos ahorristas que buscan esta alternativa, apuestan a la seguridad. En tal sentido, ello muestra que una creciente proporción de los ahorristas recuperó la confianza en el sistema bancario local", expresó el consultor Carlos Risso.

"En nuestro país hay una clara cultura del ahorro en dólares, a la que se suma el riesgo que representa tenerlos en casa”, agregó Risso.

“Por eso quienes los poseen buscan resguardarlos y, si pueden, tratan de sacarles algún rendimiento. Las tasas de interés actuales son bajas, pero suman en dólares. En todo caso, ayudan a pagar las comisiones de mantenimiento, que son sustancialmente menores que las de un cofre".

Las diferentes estrategias que aplican los bancos

Gustavo Giraldez, Director de ZonaBancos, confirmó tanto la tendencia creciente en la captación como lo referido a las tasas de interés.

En su opinión, “los bancos buscan tomarlos como mínimo a partir de 90 días, que es el período básico de colocación de los préstamos a empresas exportadoras”.

“Las bajas tasas que se abonan por los plazos fijos se corresponden con las que cobran a las pequeñas empresas exportadoras”, agregó Giraldez.

“En el caso de las entidades de primera línea, a 30 días pagan tasas del 0,125 / 0.25%, que suben al 0,50% cuando se extienden a 60 días. Como reciben mucho fondeo en moneda extranjera, no alientan la captación y deprimen las tasas de interés”, acotó el ejecutivo de ZonaBancos.

En cuanto a los bancos medianos y chicos, su estrategia comercial es proponerle a los clientes escalonar las inversión, partiendo desde un monto mínimo de u$s 10.000.- prorrateando el capital a 30, 60, 90,120 y 180 días.

De esta forma el inversor se hace de una renta mensual y los bancos estiran los plazos de captación.

El retroceso de los depositantes mayoristas
Otro elemento digno de ser mencionado es la menor participación de los grandes inversores, aquellos que colocan montos por encima del millón de dólares, pues pasó de un máximo del 10% a mediados del año pasado al 8,5% que rige en la actualidad.

Según explicó Rodrigo Benitez, economista del Estudio Alpha, “en los últimos años ha existido una diferencia entre el comportamiento de los depositantes minoristas y mayoristas”.

“El primero toma este tipo de depósito como una alternativa a la caja de seguridad y no tanto por el rendimiento financiero que le ofrece, en tanto que el segundo decide evaluando el rendimiento de los depósitos en pesos y las expectativas de devaluación. Esto es así porque las tasas que se pagan por depósitos en dólares son muy bajas”, manifestó Benitez.

“Cuando se estabiliza el mercado cambiario, los mayoristas salen de la divisa y se posicionan en pesos para aprovechar el mayor rendimiento de las tasas de interés en moneda local”, agregó el analista de Alpha.

“Esto es lo que ha pasado en los últimos meses, con expectativas de depreciación que han ido ajustando a la baja y tasas en pesos que se mantienen por arriba del ritmo de devaluación esperado”, concluyó Benitez.

En cuanto a lo que se estima que pueda ocurrir en los pròximos meses, desde la misma entidad española afirmaron que el segmento minorista continuará avanzando en el total captado.

“Crecieron los montos de los depósitos tanto de personas físicas como jurídicas, y la tendencia es que sigan aumentando”.

“Con respecto a las tasas, siguen muy bajas y se espera que continúen así o bajen aún más. Por eso, quienes se vuelcan a este tipo de colocaciones buscan en primera instancia un refugio seguro, son inversores claramente conservadores”, concluyó Giraldez.

Rubén Ramallo - ©iProfesional.com