TECNOLOGÍA: ¿Cómo puede prolongar la vida útil de la batería de su computadora portátil?


25-8-2010 - Conozca cuáles son las unidades de energía disponibles en el mercado y cuáles son los consejos para que no lo deje a mitad de camino

Cuando se compra una computadora portátil, ya sea una notebook o una netbook, el consumidor común no presta mucha atención a una cuestión vital: la batería. Sin embargo, recordará ese "detalle" cuando utilice el equipo y sufra con la poca vida útil que tiene la unidad de la energía.

Sucede que no es un tema es menor. Más si se tiene en cuenta que este año se venderán en la Argentina más unidades portátiles que de escritorio.

Según los datos que manejan en HP, el primer fabricante mundial de equipos informáticos, la suma de notebooks, netbooks y ultra portátiles se llevará casi el 60% de las 2,8 millones de computadoras que se despacharán este año en todo el país. Y de ese millón y medio de laptops, un 35% corresponderá a netbooks.

Este proceso de crecimiento se aceleró en los últimos años: de las 700.000 unidades portátiles que se vendieron en 2008 se pasó a 900.000 en 2009. Pero este año “pegaron” el salto esperado para desplazar a las desktops.

¿Las razones de esta tendencia a favor de las laptops? La baja del precio de los equipos, la movilidad, la extensión de las redes de tercera generación de los operadores de telefonía móvil y de las conexiones Wi-Fi en los hogares, son algunas de ellas.

En esta nota encontrará consejos útiles para prolongar la vida útil y la duración de las baterías de portátiles que tengan como sistemas operativos a Windows o Linux, y Macintosh.

Tipos de batería

¿Cuáles son las baterías existentes en el mercado? Alejandro Palacios, gerente de Producto de Toshiba para América latina, explicó que hay cuatro tipos:

    * Níquel-cadmio (Ni-Cd)
    * Níquel-hidruro metálico (NI-MH)
    * Iones de litio (Li-ion)
    * Polímero de litio (LiPo)

¿En qué se diferencian? Las de níquel-cadmio utilizan un cátodo de hidróxido de níquel y un ánodo de un compuesto de cadmio. El electrolito es de hidróxido de potasio. Esta configuración de materiales permite recargar la batería una vez está agotada, para su reutilización.

“Sin embargo, su densidad de energía es de tan sólo 50 Wh/kg, lo que hace que tengan poca capacidad”, advirtió Palacios. De todos modos, admiten sobrecargas, se pueden seguir cargando cuando ya no permiten más carga, aunque no la almacenan. Además, toleran un gran rango de temperaturas de funcionamiento.

Las de níquel-hidruro metálico utilizan un ánodo de hidróxido de níquel y un cátodo de una aleación de hidruro metálico. “Este tipo de baterías se encuentran menos afectadas por el llamado efecto memoria. Pero no trabajan bien con el frío extremo, reduciendo drásticamente la potencia eficaz que puede entregar”, puntualizó el ejecutivo de Toshiba.

Las baterías de iones de litio emplean un ánodo de grafito y un cátodo de óxido de cobalto, trifilina (LiFePO4) u óxido de manganeso. Su desarrollo es más reciente, y permite llegar a altas densidades de capacidad.

Sin embargo, “no admiten descargas, y sufren mucho cuando éstas suceden, por lo que suelen llevar acoplada circuitería adicional para conocer el estado de la batería, y evitar así tanto la carga excesiva, como la descarga completa. Apenas sufren el efecto memoria y pueden cargarse sin necesidad de estar descargadas completamente, sin reducción de su vida útil. No soportan bien los cambios de temperatura”, advirtió Palacios.

Finalmente, las baterías de polímero de litio son una variación de las baterías de iones de litio. Sus características son muy similares, pero permiten una mayor densidad de energía, así como una tasa de descarga bastante superior.

“Estas baterías tienen un tamaño más reducido respecto a las de otros componentes. Sus dimensiones y peso las hace muy útiles para equipos pequeños que requieran potencia y duración, como manos libres o Bluetooth”, explicó el ejecutivo de Toshiba.

Criterios de elección
Pero, ¿cuáles son las mejores para las portátiles? Para el uso de computadoras se utilizan baterías de níquel cadmio, níquel-hidruro metálico y de iones de litio, que se diferencian en el efecto memoria. “Esto quiere decir que si yo cargo mi equipo cuando está al 30% de batería y lo lleno, no me va a durar 100%, sino que me va a durar 70%, por lo cual es muy recomendable dejar que las baterías o se descarguen totalmente o que bajen a un 5% o 10%”, recomendó Palacios.

Aunque las baterías de iones de litio no sufren de efecto memoria, es por eso que son las más populares a pesar de que en precio son más elevadas, explicó el ejecutivo de Toshiba.

¿Cuáles son los consejos para cuidarlas? Palacios sugirió “desconectar el equipo de la línea eléctrica cuando no se está utilizando y éste indique que ya está totalmente lleno. Es bueno utilizar la computadora con batería hasta que ésta llega a la carga mínima y dejarla cargar luego, por lo menos una vez a la semana".

¿Qué hay que tener en cuenta para la carga inicial y para su posterior mantenimiento? Para Palacios, la primera vez que se conecta una batería, independientemente de cuál sea su tipo, es recomendable dejarla por lo menos 15 horas, aún cuando el equipo indique que ya está lleno.

“Esto asegura que la batería está realmente cargada a su máxima capacidad y que no va a sufrir un efecto memoria", explicó.

"Para el mantenimiento, se requiere dejar que la batería se termine, o que al menos llegue al punto crítico, para luego cargarla totalmente. Pero no hay que dejarla toda la noche. Este procedimiento hay que hacerlo al menos una vez a la semana”, agregó.

Una vez que se alcanzó su carga total, ¿es perjudicial seguir conectado a la corriente eléctrica mientras se continúa trabajando? En el caso de baterías de níquel metal híbrido y níquel cadmio, se va desgastando su vida útil, ya que éstas se siguen recargando, respondió el ejecutivo de Toshiba. En el caso de las de Li-ion, esto no sucede por los compuestos con los cuales están diseñadas.

Macintosh

En el caso de las computadoras que fabrica Apple, Héctor Goldin, presidente de Maxim, distribuidor oficial en la Argentina de las máquinas de la compañía del logo de la manzana, aseguró que estas unidades de energía “son internas y de muy larga duración por su forma especial”.

“Los cuidados con la batería de las Mac son muy simples, solamente cargarla completamente con el primer uso, y una vez al mes aproximadamente usarla con batería hasta que el sistema avise que está cerca su descarga. Con esto se optimiza su calibración y mejora su duración”, puntualizó.

Además, agregó que “no afecta para nada continuar conectada luego de completar la carga, porque Apple tiene un sistema muy avanzado de regulación y optimización de energía que la protege”.

Para extender la batería se puede configurar el panel de control de ahorro de energía en la posición de mayor duración y el sistema se encarga de todo, “no se necesita nada más”, destacó Goldin.

Fugas de energía
Las notebooks potencian sus capacidades a través de los puertos USB, en los cuales pueden “enchufarse” periféricos como mouses, cámaras web, teclados, parlantes o memorias portátiles (pen drives).

Sin embargo, y aunque esos dispositivos no se utilicen, si están conectados consumen energía. Lo mismo pasa con los motores del lector o grabador de discos compactos que tienen un CD, aunque éste no se emplee, y con el lector o grabador de DVD.

Por lo tanto, se debe desconectar todo periférico que no se utilice cuando la notebook sólo funcione por la energía que le suministre la batería.

Otro factor de alto consumo de energía es el monitor. Una solución posible aquí pasa por la regulación del brillo en relación a la luz del ambiente.

Las notebooks vienen cada vez con más potencia de cálculo y capacidad de procesamiento, lo que permite ejecutar más programas en forma simultánea. Pero es recomendable no abrir aplicaciones para luego no usarlas, porque todas ellas consumen energía.

En tanto, en épocas de altas temperaturas, las notebooks necesitan del cuidado especial del usuario. El calor desgasta la vida útil de la batería. Si aumenta la temperatura del chip, el ventilador interno del equipo deberá funcionar más tiempo, consumiendo la batería.

La solución, en este caso, es trabajar con el equipo en ambientes frescos y refrigerados.

Las últimas versiones del sistema operativo Windows incluyen una función poca conocida: la hibernación. Este modo permite ahorrar energía. ¿Cómo ponerla en funcionamiento? Se debe ir al Panel de Control, allí abrir Opciones de energía y configurar esta posibilidad.

Así, casi todas las funciones de la notebook quedan desactivadas luego de un lapso de tiempo de inactividad establecido por el usuario.

Otro detalle a tener en cuenta es que una de las virtudes de las notebooks es la posibilidad de conectarse a diferentes redes, incluyendo Internet, en forma inalámbrica y compartir archivos sin requerir cables. Para ello se utilizan sistemas infrarrojos (IrDA), Bluetooth y Wi-Fi. Pero si se mantiene habilitadas en forma permanente estas conexiones, aunque no se utilicen, consumen mucha energía. La solución pasa por aquí apagarlas cuando no sean necesarias.

Aunque las notebooks permiten ver y escuchar archivos multimedia, como música y videos, no es buena idea recurrir a estas capacidades si se quiere prolongar la vida de la batería. Esto se debe a que la reproducción de sonidos obliga a un gasto en forma constante de energía.

César Dergarabedian - ©iProfesional.com