OPINIÓN: Los bancos salen a cazar ‘niños ricos’ en Asia para enseñarles a usar sus herencias

29-8-2010 - Entidades con mucha participación en Asia están lanzando diversos programas de formación para los hijos de sus clientes más poderosos. “Vale más transmitirles conocimientos, disciplina o inteligencia empresarial, que transferirles la propia riqueza”, aseguran

“Para los ricos, la próxima generación deber ser la preocupación número uno”. La definición de Jungkiu Choi, el ejecutivo responsable de un curso para hijos de multimillonarios, buscó ser una arenga para sus clientes en el objetivo que desde hace tiempo persiguen los grandes jugadores del sistema financiero en otros continentes: salir a la caza de quienes serán los herederos de sus clientes más poderosos de banca privada, para formarlos en la administración de sus bienes, y evitar que malgasten esa riqueza de sus padres que en un futuro recibirán.

El banco Standard Chartered fue el último en sumarse en estos días a esa tarea que ya había emprendido con éxito el Citigroup y el UBS. Se trata, básicamente, de implementar un programa de formación para los hijos de sus clientes de banca privada, en general de entre 18 y 26 años, que les permita ganarse un lugar en la próxima generación de millonarios de Asia. Para eso, decidió asignarles a estos jóvenes una enorme cantidad de proyectos, que van desde la detección de posibles objetivos de adquisición para Standard Chartered, hasta el desarrollo de ideas para el diseño de filiales.

“Nuestros programas para la próxima generación de clientes de patrimonio súper elevado están pensados para proporcionar consejos prácticos sobre cómo administrar la riqueza que en algún momento adquirirán”, resumió Daniel Harel, jefe de banca privada de UBS en el sur de Asia para clientes con al menos u$s 48 millones en activos.

“Para los ricos, es más importante transferirles conocimientos, disciplina, inteligencia empresarial y capacidad, que transferirles su riqueza”.

La clave del negocio es actuar a tiempo frente a un fenómeno social que ya casi todos dan por descontado, y que promete mejorar ambiciosamente la calidad de vida de una buena parte de la población asiática en las próximas décadas. La riqueza de Asia puede crecer al doble del ritmo global en los próximos cuatro años, según estimó recientemente un informe de Boston Consulting Group.

Standard Chartered, la entidad crediticia británica que obtiene de Asia más de las tres cuartas partes de sus ganancias, reanudó las operaciones de gestión de capital en 2006 luego de una pausa de 10 años. Pero decidió apuntar, ahora, a la gente que tenga más de u$s 1 millón en activos. “La mitad de las familias de los alumnos tiene por lo menos u$s 10 millones que administra el banco”, contaron en la entidad. El banco privado de Standard Chartered aumentó un 27% los activos que administra en ese continente en el primer semestre; más del doble del ritmo global.

Los participantes del programa, este año, proceden de Singapur, China, Dubai, Corea del Sur, India, Indonesia y Malasia, y se hacen cargo de sus propios gastos de transporte y alojamiento. Según se supo, el banco no tiene aún planes de extenderlo a otras partes de Asia, dado que la mayor parte de sus altos ejecutivos se encuentra en Singapur.

También en Asia, el banco suizo UBS implementó hace poco un curso de dos semanas (una vez al año) sobre temáticas similares, como la administración de la riqueza, el liderazgo y el desarrollo personal. El programa de Citigroup, en tanto, alterna entre las dos ciudades, y duró apenas cinco días. “Cubrió planificación financiera, inversión y ‘habilidades blandas’, como hablar en público”, explicó el máximo responsable ejecutivo de administración de la riqueza en Asia Pacífico de la entidad, Aamir Rahim. Los dos bancos dijeron que, este año, sus cursos tuvieron una cantidad récord de asistentes. Credit Suisse Group, además, inició este año su primer curso en chino para jóvenes inversores en Taiwán.

El programa de Standard Chartered es el único de Asia que se realiza en un entorno empresarial real”, contó Choi. “Al final del curso de seis semanas, los participantes pueden optar por un nuevo curso de otra semana de planificación financiera”, agregó. Se les paga un estipendio de u$s 957 por mes por su trabajo en el banco.

Una de las cosas que los pasantes pueden brindarle a Standard Chartered en el tiempo de formación es, por ejemplo, una adquisición. Se les pide para eso que contribuyan a detectar posibles objetivos de compra para una de las divisiones del banco. “Les digo: ‘Ustedes son el Hombre araña. Tienen un poder y una responsabilidad especiales, pero antes tienen que aprender a entregar pizza”, reflexionó Choi.

http://www.cronista.com