OPINIÓN: La economía de EE.UU. da más señales de debilidad y golpea a los mercados

21-8-2010 - Los pedidos de subsidio por desempleo tocaron un máximo de 9 meses. También hubo dudas sobre el consumo y el repunte de la industria. La bolsa local quedó atrapada en ese clima

Los mercados internacionales no logran sacudirse el pesimismo que les está generando un ola de datos que demuestra que la economía de Estados Unidos está volviendo a desacelerarse. Ayer, los principales índices de Wall Street cayeron hasta 1,7%, después de que los pedidos de subsidio por desempleo subieran hasta un máximo de 9 meses. Por su parte, el Merval se contagió del malhumor externo y terminó la jornada con una caída de 1,5%.

En concreto, el índice de las acciones líderes se ubicó en los 2.429,28 puntos y cortó una seguidilla de cuatro ruedas consecutivas en alza, después de que se conociera una serie de datos negativos sobre la economía de Estados Unidos. Por su parte, el Dow Jones cerró con una caída de 1,39% hasta los 10271,21 puntos, mientras que el S&P 500 perdió 1,69% y el Nasdaq retrocedió 1,66%.

La jornada comenzó ya con una fuerte presión vendedora, después de conocerse que las peticiones nuevas de subsidios por desempleo aumentaron en 12.000 la pasada semana y llegaron al medio millón, el nivel más elevado desde noviembre de 2009. El paulatino deterioro del mercado laboral estadounidense mantiene en vilo a los inversores, por el efecto negativo que tiene en las compras de bienes y servicios y en la confianza de los consumidores, y como consecuencia también en los beneficios empresariales.

A la merma de empleo se unieron otros datos que difundió el banco de la Reserva Federal en el área de Filadelfia, que reflejaron un descenso en agosto de la actividad en el sector manufacturero –hasta su nivel más bajo desde junio de 2009– y una caída de la ocupación. Adicionalmente, y según la Oficina de Presupuesto del Congreso de los Estados Unidos, en el año fiscal 2011, que comienza el 1 de octubre, el déficit sería de u$s 1,066 billones, algo por encima de la previsión anterior de u$s 996.000 millones.

Y como si esto fuera poco, también se generalizaron las dudas respecto del nivel de consumo de los ciudadanos estadounidenses, sobre todo por el flojo balance presentado por la cadena minorista Sears. Estos reportes complicaron el escenario internacional y el mal clima se instaló en todos los mercados. También ese temor quedó impreso en el comportamiento del petróleo, por la posibilidad de que se frene la demanda global. Así, fue un impacto extra para la Bolsa porteña, por su dependencia por Tenaris y Petrobras Brasil.

De hecho, la empresa del Grupo Techint perdió 2,5%, al tiempo que la petrolera estatal brasileña cayó 1,8%, luego de que el crudo anotara una baja de u$s 1, a u$s 74,4. Por su parte, las acciones de bancos, que venían subiendo con mucha potencia en las últimas ruedas, se vieron afectadas por una toma de ganancia y cayeron hasta 2,8%.

“La baja de los mercados fue razonable, luego de las nuevas señales de desaceleración económica en Estados Unidos”, señaló Marcelo Paccione, analista de ConsultCapital. Los bonos, por su lado, lograron despegarse del contexto mundial y cerraron en alza (ver pág. 2).

El volumen de negocios volvió a ser elevado y alcanzó los $134,70 millones, de los cuales $29,36 millones correspondieron a Cedears. El saldo de las operaciones arrojó 23 alzas, 59 bajas y 12 especies sin cambios.

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