OPINIÓN: Divisas, la fuga invisible

25-8-2010 - En el segundo trimestre del año menguó la fuga de capitales. Pero hay nuevos riesgos para la política de acumular reservas: más importaciones, deudas a pagar y giros de utilidades al exterior.
El movimiento de divisas, que se muestra en el balance cambiario del Banco Central es una buena radiografía del actual momento económico. Esos números muestran que por los buenos precios externos y la abundante cosecha, en la primera mitad de este año, las exportaciones argentinas liquidadas en el mercado de cambios bordearon los US$32.000 millones. Y que las importaciones ­impulsadas por la mayor actividad-también crecieron, superando los 21.000 millones. También crecieron a U$S4.465 millones los intereses y las utilidades y dividendos que las filiales giraron a sus casas matrices.

De esta manera, el balance del semestre arrojó un saldo en divisas de la cuenta corriente cambiaria de US$6.822 millones, de acuerdo al Informe del Banco Central.

En realidad, las exportaciones fueron aún mayores porque el Informe aclara que el sector petrolero ingresó por el mercado de cambios "el equivalente al 80% del valor de los embarques del período, ratio similar a los registrados en períodos anteriores", mientras que minería, "con bienes exceptuados de la obligación de ingreso de divisas generados por sus exportaciones", en los últimos 12 meses ingresó "alrededor del 60% del valor de sus embarques del período".

Lo mismo pasó, con signo opuesto, con las importaciones. Por contar con financiamiento, "los pagos de importaciones representaron el 87% de los despachos a plaza del período, 15 puntos menos que el ratio registrado en el segundo trimestre de 2009". El Informe aclara que entre enero y junio, el mercado cambiario realizó pagos por US$2.500 millones en menos respecto de los registros aduaneros, explicado por el mayor crédito neto recibido del exterior.

Otro dato que se destaca del balance del BCRA es el fuerte incremento de las importaciones del sector automotor: US$5.542 millones con un incremento del 43%, agregando que "como consecuencia del menor crecimiento interanual observado en el cobro de exportaciones (38%) con relación a los pagos de importaciones, el déficit de divisas por el comercio de mercancías del sector aumentó un 30% en términos interanuales, alcanzando los US$2.080 millones". Este proceso se aceleró en el segundo trimestre, con más ventas y compras del exterior y como mayores giros por servicios y rentas.

A partir de estos datos, sectores industriales sostienen que con el dólar semiplanchado y el incremento de los costos internos, hay un proceso "de inflación en dólares" que está favoreciendo las importaciones y por esta vía la oferta extranjera captura una porción mayor del crecimiento doméstico.

Esto, agregan, no afecta al campo por los buenos precios internacionales, pero sí a la industria que tiene además la fuerte competencia de los países asiáticos. El reclamo industrial apunta a colocar cupos a las importaciones.

Otra novedad del segundo trimestre de 2010 fue el giro récord de utilidades y dividendos por US$2.105 millones, una suba de alrededor de US$1.100 millones respecto al mismo trimestre del año anterior. "Se destacaron los pagos del sector petróleo por US$794 millones, entidades financieras por US$317 millones, industria química por US$186 millones, y oleaginosos y cereales por US$180 millones". Esto se complementa en que los ingresos por inversión directa extranjera neta siguieron siendo reducidos: US$982 millones.

Con relación a los intereses, el Banco Central señala que los pagos fueron casi similares a los de 2009 pero señala "que petróleo fue el único sector en aumentar el volumen tanto de intereses pagados como de vencimientos enfrentados, producto del vencimiento de servicios por fondos frescos ingresados durante el último año".

Como consecuencia de este proceso y del achique de fines de 2009, se redujo la cuenta corriente cambiaria. De haber alcanzado el 5% del PBI a fines de 2007 y a comienzos de 2008, ahora ronda el 2,7% PBI.

Otra novedad fue la desaceleración de la salida o fuga de capitales que en el semestre totalizó US$6.683 millones, cuando en igual periodo de 2009 y 2008 había rondado entre US$10.500 millones y US$11.200 millones. Se espera, más aún con un dólar futuro en niveles bajos, que la "fuga" vuelva a desacelerarse en la segunda mitad del año.

Hoy la encrucijada que enfrenta la conducción económica es que debe comprar divisas para evitar una mayor apreciación del peso y el peligro es que siga alimentando una presión inflacionaria que estaría superando la marca del 20/25% anual de los últimos meses.

Por: Ismael Bermúdez - http://www.ieco.clarin.com