LO QUE HAY QUE SABER: ¿Que significa estanflación?

22-8-2010 -La estanflación (del inglés:Stagflation) indica el momento o coyuntura económica en que, dentro de una situación inflacionaria, se produce un estancamiento de la economía y el ritmo de la inflación no cede.

Estanflación es un término que fue acuñado en 1965 por el entonces ministro de Finanzas británico, Ian McLeod quien, en un discurso ante el Parlamento en ese año, dijo:

dijo:
    “We now have the worst of both worlds - not just inflation on the one side or stagnation on the other. We have a sort of “stagflation” situation”
    (Ahora tenemos lo peor de ambos mundos: no sólo inflación por un lado o estancamiento por otro. Tenemos algo así como una estan-flación.)

Estanflación combina los términos «recesión» e «inflación», es la situación económica que indica la simultaneidad del alza de precios, el aumento del desempleo y el estancamiento económico, entrando en una crisis o incluso recesión.


Causas y consecuencias

Formalmente, se determina que existe una recesión cuando el Ingreso Nacional decrece durante dos trimestres consecutivos. Cuando la recesión llega acompañada de alta inflación el proceso recibe el nombre de estanflación; está considerado uno de los peores escenarios económicos posibles por la dificultad de su manejo y corrección. Las políticas monetarias y fiscales que suelen utilizarse para dinamizar una economía recesiva empeoran el componente inflacionario de la estanflación y las políticas monetarias restrictivas que se utilizan para combatir la inflación tienden a profundizar y ampliar su componente recesivo.

La estanflación distorsiona completamente los mercados y coloca a los hacedores de políticas de los gobiernos y sus bancos centrales en una posición 'perder-perder'. En la estanflación la recesión suele ser parcial, registrándose simultáneamente el decrecimiento de algunos sectores, como la producción de bienes, junto al crecimiento de otros sectores, como la producción de servicios. Si se trata de una economía relativamente abierta y la inflación viene acompañada de un proceso de devaluación, puede registrarse una contracción de las actividades que consumen divisas y una expansión de las que generan divisas. Esto representa un desafío enorme para las autoridades pues reciben señales mixtas y contradictorias sobre la economía que hacen muy difícil decidir qué políticas aplicar, en qué secuencia y en qué momento tomarlas. "Es lo peor de los dos mundos" dicen muchos economistas.

Aunque las recesiones pueden tener causas internas o externas, la estanflación siempre es de origen interno, "la inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario", y quienes manejan las monedas soberanas son las autoridades monetarias de cada país.

Tradicionalmente, los ciclos económicos se venían alternando a partir, fundamentalmente, de movimientos en la demanda agregada. Los periodos expansivos coincidían con altos niveles de empleo y bajos tipos de interés, que impulsaban el consumo y por lo tanto a incrementar la demanda agregada, que provocaba un equilibrio con mayores niveles de precios (inflación) pero también con un mayor nivel de producción.

Por contra, en los periodos restrictivos, con altos tipos de interés y mayor desempleo, el consumo descendía, por lo que el nivel de equilibrio se situaba en una menor producción pero también en un nivel de precios más moderado.

Esta situación “normal” se vió alterada a mediados de los 60 y a lo largo de los 70, durante el siglo XX, en Estados Unidos. El gasto social y militar de la administración estadounidense, bajo el mando de los presidentes John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson, fue uno de los desencadenantes. El periodo expansivo provocado por dichos gastos provocó unos niveles altos de demanda y, por lo tanto, de inflación.

Ante esta situación, se entró en una dinámica especuladora (comprar ahora para vender cuando esté más caro o, cuando menos, para no comprar a precios más altos) que siguió alimentando la inflación. Entonces, los trabajadores empezaron a pedir incrementos salariales para poder estar alineados con la inflación, y se introdujeron cláusulas de revisión automática en función de la inflación para mantener el nivel de vida tanto en salarios como en subsidios, perpetuando la espiral inflacionaria.

La necesidad del gobierno de financiar sus costes, unido a su deseo de no elevar impuestos, hizo que los tipos de interés se elevaran, suponiendo un mayor coste para las empresas proveedoras de bienes y servicios. La crisis energética de aquellos años puso la guinda. Así, con mayores costes salariales, de materias primas y de recursos financieros, la curva de oferta agregada se movió: una misma cantidad sólo era ofrecida a un mayor precio. Como consecuencia, el nivel de equilibrio de los mercados se alteró, resultando en un mayor precio de equilibrio para una menor producción agregada.

Las teorías sobre cómo se había llegado a esta “imposible” situación (desde criterios clásicos) y las recetas para solucionarlo fueron, y siguen siendo, variadas. De hecho, no hay una solución evidente, y hay quienes consideran que nuestra situación económica en estos últimos años no es sino una estanflación asumida a la que no hemos sabido dar respuesta, con la que nos hemos acostumbrado a convivir.