Segundo aniversario del "sueño" de Piqué


El 3 de julio de 2008 Gerard Piqué fichó por el Barça. En estos dos años en el club, el jugador catalán se ha convertido en uno de los mejores centrales del mundo.
"Hoy se cumple un sueño. Estoy orgulloso y contento de poder decir que soy jugador del Barça", declaró el día de su regreso a casa Gerard Piqué, hoy hace justo dos años. La sensación, sin embargo, es como si hubieran pasado muchos más años. En sólo dos temporadas, el '3 'del Barça ha ganado siete títulos y se ha erigido en una de las piezas principales del equipo de Guardiola.

"Me adaptaré rápido"
En su primer día como azulgrana –en el primer equipo, porque antes había crecido en el fútbol base-, Gerard Piqué también vaticinó una adaptación rápida al FC Barcelona. "Haber jugado con jugadores de esta plantilla hará que me adapte un poco más rápido", predijo. Conocía a Gabi Milito de su etapa en el Zaragoza, y a Messi, de su paso por las categorías inferiores. Acertó de pleno: en su primera temporada jugó 45 partidos y marcó tres goles. Uno de ellos, el del 2-6 en el Bernabéu.

"La afición estará orgullosa de nosotros"
El 3 de julio de 2008 Piqué dijo más cosas que acabarían pasando. "La afición estará orgullosa de nosotros", afirmó, en un momento en el que el equipo venía de dos años sin ningún título. Nunca mejor dicho: la 2008/09 fue la mejor temporada de la historia del club. El FC Barcelona consiguió el triplete y, en la 2009/10, sumó cuatro títulos más. En 2009 lo ganó todo y Piqué había sido uno de los titulares en el eje de la defensa en el Barça de las Seis Copas.

Central y artista
Todo el mundo conoce las virtudes de Gerard Piqué. Es un central alto, que roza los dos metros, que va bien en el juego aéreo, rápido, y que es de los mejores con el balón en los pies. Con él empiezan muchas de las jugadas del Barça, por no decir todas. Lo que más ha sorprendido, sin embargo, es la calidad de Piqué a la hora de definir cuando hace de delantero. Su sangre fría. En Abu Dhabi, una asistencia suya provocó el empate de Pedro al límite y, contra el Inter, una ruleta suya dejó sentado a Julio César en uno de los mejores goles del año. Es un artista que hoy celebra su segundo aniversario jugándose el pase a las semifinales de un Mundial. Otro sueño.