Piqué y Puyol, una pareja expectacular


El día que Gerard Piqué conoció a Carles Puyol pensó que el peludo central de La Pobla de Segur era, según palabras textuales del barcelonés, "un tontainas". Fue en las oficinas de Nike, cerca del aeropuerto. Piqué jugaba en el Manchester y el capitán del Barça había celebrado la noche antes el doblete de la temporada 2006 y explicó que estaba hecho polvo porque se había ido a dormir a las tres y se había tomado una cerveza. Hoy son inseparables dentro y fuera del campo. "Es como mi hermano mayor", reconoce Piqué, a quien ayer, en un artículo publicado en La Nación, el técnico argentino César Luis Menotti señaló como el mejor central que ha visto desde la retirada de Franz Beckenbauer. "Un tío que sabe de fútbol este Menotti", asumió Piqué entre risas. "No me extraña. Es un futbolista espectacular", terció Puyol.
"La aparición de Gerard ha sido una suerte para el fútbol español", advierte Vicente del Bosque, a quien le cuesta encontrar mejor pareja de centrales en este Mundial. "Se complementan de maravilla", reconoce el salmantino, entregado al rendimiento que están dando al equipo. No le faltan razones. Puyol ha recuperado 15 veces la pelota y solo la ha perdido dos, ha dado 129 pases bien y ha rematado una vez a puerta en los tres partidos disputados. A su vez, Piqué lleva 199 pases completados, ha recuperado la pelota 28 veces y la ha perdido en 15 ocasiones, seguramente porque es el encargado de dar salida al balón en la primera fase del juego. Ha hecho tres regates y tres tiros a puerta y tampoco se ha perdido un minuto en lo que va de Mundial. Piqué y Puyol han jugado 12 partidos juntos en la selección desde que el primero debutara (formando pareja con Albiol) el 12 de febrero de 2009, contra Inglaterra. En el Barcelona jugaron juntos como titulares 25 partidos la temporada 2008-2009, la del triplete, y 38 el curso pasado. Así que contra Chile cumplieron 75 partidos uno al lado del otro. Desde que perdieron contra el Wisla en Cracovia, la previa de la Champions del curso 2008-2009 hasta la semifinal en Milán contra el Inter, hace un mes, no había perdido el Barça ningún partido con los dos juntos en el once titular. "Pura casualidad", dice Puyol. "¡Qué va! Es que somos buenísimos", bromea, por su parte, Piqué.
"Puyol me ha ayudado muchísimo desde el primer día. Y eso que en teoría somos competencia. Nunca ha dejado que eso se interpusiera entre nosotros y le estaré eternamente agradecido", dice Piqué. "Es muy pesado en el campo. Dice que me despisto y no para de gritarme Geri aunque la pelota esté en el área rival". "Es verdad, ¡le pega unas broncas!", asegura Busquets con sorna. "El que manda es Puyi, está claro, que para algo es el capitán", insiste el de Badía. "Puyol, por experiencia, es el que manda", tercia Xavi; "se entienden muy bien, son muy rápidos, van bien de cabeza y se hacen muy bien las coberturas. Son una garantía".
Iniesta advierte que el día de Chile estuvieron inmensos y añade: "Son distintos de carácter y como futbolistas. Seguramente por eso se compenetran tan bien". "Uno hace mejor al otro, quizás porque Puyi pone el nervio y la fuerza y el otro la elegancia, el sacar el balón", tercia Reina. "Seguro que hablarán mucho de fútbol porque les gusta y están mucho rato juntos", sostiene Capdevila. A Cesc le tienen frito. "Son muy pesados. No me dejan dormir y no hay concentración que no me hagan alguna", dice señalando a Piqué.
Aseguran quienes mejor conocen a Puyol en el vestuario del Barça que Piqué ha dado alegría a su compañero. "Antes se estresaba mucho. Estaba siempre muy tenso. Desde que tiene a Piqué al lado, se ríe más, vive más relajado, pero con idéntica profesionalidad", cuentan.
Piqué dice que lo único que le preocupa es que Puyol deje la selección al final del Mundial. Si España lo gana, dejará La Roja seguro. Si caen, lo tendrá que pensar. "Hemos quedado que lo dejaremos juntos cuando yo cumpla 30", dice Piqué. Puyol ya irá por los 40. "Conociéndole, es capaz de esperarme", concluye.

Gracias a Lluisa Pascuet por el aviso.