Franz Bechenbauer admira al defensa, Gerard Piqué


Franz Beckenbauer, el mítico 'Kaiser', felicitó a España por "su gran partido ante Alemania, no tengo nada más que darles la enhorabuena. Jugaron mejor y merecieron pasar". Beckenbauer se ha quedado en Sudáfrica para asistir a la final entre España y Holanda, pero también acudirá lógicamente a Port Elizabeth, donde hoy el Nationalmannschaft se mide al Uruguay de Diego Forlán. Beckenbauer recordó que "ya en la Copa del Mundo de 2006 jugamos por el tercer puesto y le ganamos a Portugal. Es la quinta vez que disputamos este encuentro y, por supuesto, queremos ganar. No es lo mismo quedar tercero que cuarto".

Fue el propio Franz Beckenbauer quien recordó a MD el encuentro sostenido en Ciudad del Cabo con motivo del sorteo de la fase final del Mundial. Aquel día, el 'Kaiser' dijo que era "un orgullo" para él que a Gerard Piqué se le conociera como 'Piquenbauer'. Beckenbauer, siempre atento y educado, bromeó con el hecho de que "todavía espero la camiseta firmada por Piqué". Queda constancia de la deuda y prometimos trasladarla al propio jugador del Barça. Ya más en serio, dijo que "Piqué está realizando una gran Copa del Mundo, se entiende muy bien con Carles Puyol, se nota que juegan juntos en el Barça. Ante Alemania no dejaron espacio para nuestros atacantes, Miroslav Klose apenas si entró en juego y para nosotros es muy importante".

Beckenbauer destacó, además, que "Piqué sale bien con el balón, sabe jugar en corto o largo según le convenga al equipo, aunque le he visto menos ofensivo que en el Barça de Pep Guardiola, como si Vicente del Bosque prefiriera que cerrara atrás con Puyol, que sean los laterales quienes suban, pero lo cierto es que a pesar de su envergadura, con el balón en los pies, cuando irrumpe desde atrás hace mucho daño, destroza los sistemas defensivos. También en el remate en jugadas de estrategia".

El 'Kaiser' no quiso aventurar un favorito para la final, pero sí dejó claro que "España juega muy bien al fútbol, su dominio de balón te vuelve loco. Nuestros jóvenes jugadores lo sufrieron en sus carnes, acabaron agotados y nunca pudieron imponer su juego como frente a Inglaterra o Argentina. Fue una dura lección, pero que nos servirá cara al futuro"