Cristiano se bloquea con Piqué


Esta vez sólo se llevó de recuerdo los tres puntos de la victoria ante Suiza. Después de dos partidos en el Mundial, Gerard Piqué había sumado dos puntos en la ceja ante Suiza y cuatro más en el labio superior contra Honduras. Salió hablando por el móvil en la zona mixta, señal inequívoca de que no quería hacer declaraciones más allá de una valoración al vuelo de lo 'cabrona' que resulta la selección chilena, que te asfixia, te agobia, te deja exhausto, sin respiración. Para quien no conoce como funciona la zona de entrevistas en un Mundial, explicar que es un serpenteante pasillo, con esquinas situadas estratégicamente para que los futbolistas vayan parando y lugar de obligada circulación por parte de los jugadores, salvo que un avispado salte la valla y los oficiales de la FIFA hagan la vista gorda. Pasa Piqué con su celular en la oreja, hablando, o como si hablase, quizá porque sabe que a partir de ya se destacarán sus duelos con Cristiano Ronaldo, porque si hay algún defensa en el mundo con el que puede tener pesadillas CR7, ése es el catalán.
Las tres veces que se ha enfrentado Piqué a Cristiano Ronaldo el resultado ha sido victoria azulgrana y Cristiano diluido hasta el límite, esquizofrénico, perdido; anulado donde más le duele, en el inicio del espectáculo, cuando intuye que puede dibujar una bicicleta, dos, hasta tres, pero sólo las imagina porque le quitan el balón y el fútbol sin balón para un delantero no es nada.