Un futuro en paz y democracia para el Sáhara Occidental

Reflexiones de José Taboada, presidente de CEAS-SAHARA, sobre el nuevo encuentro informal Frente Polisario-Marruecos promovido por la ONU

Una nueva reunión entre Marruecos y el Frente Polisario acaba de celebrarse y no puede decirse que sea en un momento esperanzador. Las dos partes, junto con representantes de Argelia y Mauritania, se han encontrado los días 10 y 11 de febrero, en una localidad de las afueras de Nueva York, para discutir acerca de la posible convocatoria de una quinta ronda de negociaciones sobre el futuro del Sáhara Occidental.

La ONU espera que ambas partes acudan a esta nueva reunión informal sobre el Sahara Occidental con un ánimo "productivo y serio", tras las tensiones producidas por el caso de la activista saharaui Aminatu Haidar, de tanta repercusión política y mediática. Un deseo que parece alejado de una realidad en la que la voluntad negociadora del reino alauita se halla en entredicho como consecuencia del mantenimiento de una política claramente represiva, incrementada en estos últimos meses, sobre las organizaciones civiles de la población saharaui (lo mismo que con quien disiente de la política oficial entre los ciudadanos marroquíes), claramente ejemplificada en la torpeza con que se trató de impedir la vuelta de Aminatu a su tierra y en una rectificación interesada y mercenaria, comprada a peso de oro.

No cabe ninguna duda de que la legalidad internacional, tanto desde el punto de vista doctrinal como en los reiterados acuerdos adoptados por las Naciones Unidas, reconoce y garantiza el derecho de libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental para decidir de forma soberana y democrática su futuro. Esta base legal está asentada en la doctrina que emana de los propios principios del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y de las múltiples Resoluciones aprobadas por la Asamblea General en relación con este largo y dilatado contencioso. Ese mismo principio fue reafirmado por sentencia del Tribunal de Justicia de la Haya, emitida a petición de Marruecos que negó taxativamente el reconocimiento de soberanía solicitado, y aceptado como parte integrante del corpus legal internacional aplicable al Sáhara Occidental, en base a su reconocimiento como territorio no autónomo y pendiente de una descolonización, que solo podría ejercerse a través de la expresión libre y auténtica de la voluntad del pueblo saharaui.

¿Cuáles son las razones por las que no se ha podido, hasta la fecha, aplicar por las Naciones Unidas la vigencia de este principio básico de legalidad en el territorio del Sáhara Occidental?... ¿por qué no se ha podido organizar todavía el proyectado y necesario referéndum de autodeterminación?...

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