jueves, 3 de diciembre de 2009

Mujeres marinas


La libertad de un día, sin tener que ir a trabajar a la oficina, me permite ver el otoño en los árboles, encender sueños: haré pendientes con cuentas de madera, collares...
Mi amiga marina del alma me abraza. Nos reímos por nada. Nos basta una tela que doblamos juntas para bailar o saltar como niñas. Por eso busco una foto de dos mujeres marinas y llego hasta Sorolla, y hasta sus Niñas en el mar