jueves, 3 de diciembre de 2009

Cuando te conocí


http://madridfotoafoto.blogspot.com/2009/02/con-un-par-de-alas.html

Después de leer este relato de cuando iba a conocer a mi pareja, alguno me sugeristeis que contara la continuación porque había curiosidad por saber lo que sucedido después. A ver que tal me sale e intentaré atenerme a la realidad. Lo que no sé es cómo el pobre no salió corriendo.

*Cuando le conocí llevaba su chaquetita gris y me esperaba cerca de la osa con el madroño.
Después de tanto chatear y mandarnos fotos, me pareció muy alto.
Empezamos a hablar de cualquier cosa, a ver si recuperábamos en persona las buenas charlas y confianza que teníamos antes de conocernos, aunque a algunos esto les parezca raro.

Observé que se le secaban los labios, deduje que estaba nervioso por la situación de conocernos y pensé en que ojalá se pasara la noche rápido para poder irme a mi casa. Muy cruel, lo sé.
Sentados comiendo un sandwich, se quitó la chaqueta y vi su jersey de rombos. Nunca me ha importado un pepino cómo le queda la ropa a la gente, pero en este caso mientras le veía comer y miraba esos rombos resaltones, me imaginaba un roedor pijo. A día de hoy sigo teniendo manía a esos rombos.

Con el estómago lleno, le llevé a la librería de "La Buena Vida" de David Trueba a tomarnos algo. Cómo le veía un poco gafapastil, le quería impresionar con eso de estar en un bar/librería.
Le gustó mucho y se puso a observar las chapitas de mi bolso mientras estábamos sentados.
De hecho leía una que sabía que me iba a reír y le dejé sin ningún tipo de pudor.
-"Un jodido tonto del culo me está mirando".-Eso tenía escrito, se le quedó una carita que me partí.
Tocamos muchos más temas y se me ocurrió que fuéramos al Templo del Gato. Ya no tenía tantas ganas de irme y él tampoco hacía la intención.

Continuará....