jueves, 26 de noviembre de 2009

Mofletes y Gritón en el espejo




[Para Ainhoa]



Mofletes estuvo poco tiempo en casa. Pero fue suficiente para que Cloe lo quisiera y lo celebrara cada día. Le faltaba tiempo para ir a sentarse junto a su jaula, meter la mano despacio y acariciarle.

Cuando cayó enfermo, Cloe empezó a llorar y no paró hasta casi dos días después.

Con Gritón el tiempo también pasó rápido. Al principio Cloe tenía miedo de cogerle cariño y no