¿Hemos logrado alguna mejoría en el régimen penitenciario?


Tomás Espinal

Las cárceles son lugares que muy pocas veces la sociedad le presta atención, salvo por algún motín, escándalo o cuando desgraciadamente uno de los nuestros se encuentra encerrado en una de ellas. No obstante en las penitenciarías residen una parte de nuestra sociedad, la gran mayoría en condiciones infrahumanas y que en raras ocasiones el Estado les otorga la oportunidad de reintegrarse a la sociedad como un ente recuperado y en condiciones de reemprender una vida productiva y ajustada a los cánones morales establecidos

En contraste con esa realidad, en el país contamos con una ley sobre régimen penitenciario que data de 1984. En esta ley se plasman los más avanzados aspectos de la penalogía moderna, que van desde la segregación de los reclusos en función del delito cometido, hasta la implementación de cursos y talleres para elaboración de diferentes artesanías productivas dentro de los reclusorios donde estos desarrollarían una labor y se le pagaría un salario ayudando así al individuo a la reincursión social y sobre todo al objetivo de combatir el tan perjudicial ocio en que se encuentran los reclusos que no hace mas que conducirlos a la perfección de su especialidad criminal, salvo raras excepciones.

Es lógico pensar que el personal que ha de ayudar a los reclusos a reencontrarse con la sociedad ha de ser un personal con las condiciones y preparación en el área penitenciaria, psicológica, pedagógica y que estén dispuestos a aportar su grano de arena para con nuestra sociedad, su sociedad; personal éste que debió ser entrenado conjuntamente con la aprobación de la ley 224 ya mencionada sobre régimen penitenciario, pero no fue así. Sin embargo, hace unos cuantos años que se inició con la instalación de la "Escuela de Formación Penitenciaria" dependencia de la Procuraduría General de la República y que es dirigida por el inefable , imponderable, “serenatero” por excelencia en su natal pueblo con bella voz y muy bueno como cantante, revolucionario a ultranza como Secretario General de la FED y co-fundador de la UPA con Franklin Franco, modernizador de la UASD como Rector Magnifico y en 1986 candidato a Senador por el PRSC de Joaquín Balaguer en su Provincia San José de Ocoa, Roberto Santana (cetlg) en el Castillo del Cerro, patrimonio cultural de San Cristóbal y que todas las organizaciones y movimientos culturales, durante muchos años lucharon por ese local para la instalación del gran museo de San Cristóbal y de toda la región sur de nuestro país, además de escuelas de arte, biblioteca y todo lo relacionado con estos menesteres. Pero, !!que caray!!... implementar una ley 20 o 25 años después, un tal Gardel dijo que eso no era nada, Qué importancia tiene que una generación haya pasado, eso no es nada...

Hace unos cuantos años comenzamos, no pudo ser antes, "comenzamos", pero (el maldito pero de siempre) de manera que parece ser que era el mejor momento, alabado sea Dios... por su inmenso deseo de encaminar a los reclusos por mejores senderos, tendremos la oportunidad de devolver hombres reformados y con sentido de agradecimiento a una pena impuesta por un Tribunal de la República, pero sobre todo arrepentidos de sus falta

Podrían resultar quiméricas mis apreciaciones, sin embargo y a pesar de todo, creo que se puede hacer mucho para mejorar la vida de esos seres, que por desgracia para ellos, o por fortuna para la sociedad, se encuentran privados de su libertad y que a pesar de todo merecen una oportunidad reivindicadora.-

Ahora se me ocurre una pregunta. ¿Quiero que alguien me diga, c... si hemos logrado alguna mejoría en el régimen penitenciario ?

Nadie jamás pudo haber soñado ser carcelero.... Eso le otorgaría un valor de extrema importancia al hecho de inclinarse por la función penitenciaria, definido previamente como servicio social o misión social, partiendo de la premisa de beneficiar a la readaptación social del delincuente, pero c.... cuanta perversidad y fortunas han salido de esos antros....la Divinidad nos proteja.