Don TUTO VALDEZ, un ejemplo de vida.


Por Rita Valenzuela

A veces, solo a veces, las sociedades ven nacer personas especiales, que tienen la capacidad de destacarse entre los demás por sus dotes de honestidad, solidaridad, laboriosidad y civismo. El 10 de Julio del 1933, San Cristóbal vio nacer a Rafael Emilio Valdez “Don Tuto” de la unión de los señores Francisco Antonio (pancho) y Zoila Rosa.

Patriótico, social, amante de la democracia.

Hace años, conversando con Don Tuto, me hizo partícipe de un trozo de sus recuerdos del porqué participo en el movimiento 14 de junio, “todo hombre o mujer joven producto de esa etapa de la vida está lleno de sueños sobre la libertad, la democracia, la libre expresión de las ideas y el pensamiento, al verse envuelto en una vida subyugada, busca la forma de reunirse con otros jóvenes con los mismos sueños, ingenuidad y ganas de luchar; yo no fui la diferencia” decía Don Tuto.

Según el historiador sancristobalense Thomas Espinal cuando Don Tuto era jovencito sus hermanos Francisco Antonio, Cristóbal Bienvenido y Norma Altagracia Valdez eran parte del Movimiento 14 de junio. Inclusive, el mayor, participaba en las tertulias culturales del grupo “Cinco y un invitado” que se reunía en el Bar Elsita dirigidos por el Dr. Rafael Quirino Despradel, Hipólito Rodríguez Sánchez, Rafael Grullon Fello, un oficial de la Marina de Guerra apellido Lizardo y Yudet Jasbum Espinal, estos trataban temas políticos, constituyéndose en una de las células más consistentes contra el régimen del Dictador Rafael Leónidas Trujillo. Es posible que la influencia de sus hermanos especialmente la de Norma A. Valdez, hizo que Don Tuto se interesara por las luchas cívicas y democráticas.

El mismo Don Tuto cuenta que durante el régimen fue víctima de persecución por sus ideales políticos y hasta estuvo preso en tres ocasiones, una de ellas junto a Chiro Urbáez, ambos pertenecían a un grupo coordinado por Braulio Torres.



Solidario, talentoso y líder deportivo
“Don Tuto, fue durante toda la década del 50 el principal precursor del béisbol amateur, en San Cristóbal. Aunque no descolló en el terreno de juego, fue en esa época, y hasta los inicios de la década del 60, el mentor y cabeza del equipo Futuras Estrellas, que hizo historia en la comunidad y toda la región sur, y se coronó campeón nacional de béisbol amateur en 1955, bajo su tutela, hazaña que no ha podido ser repetida por ningún conjunto local. El equipo Futuras Estrellas jugaba prácticamente las 52 semanas del año, tanto en los torneos regionales como haciendo intercambios con clubes de otras localidades. Como profesional de la contabilidad Don Tuto Valdez se ha dedicado al comercio en los últimos años y ha sido un constante cooperador económico de eventos deportivos celebrados en San Cristóbal”: Revista Los Inmortales del Deporte, edición 2006.

Don Tuto fue exaltado a la inmortalidad deportiva el 25 de Junio del 2006, por sus aportes al desarrollo del deporte, por el Comité de la Inmortalidad Deportiva cuyo presidente en ese entonces era el Ing. Osiris Guzmán. Además también fue reconocido por el Club Rotario.



Laborioso y emprendedor
Desde muy joven Don Tuto se caracterizó por sus cualidades de negociante y trabajador incansable, junto a su familia fundó una fábrica de bloques, con la que construyo una casa para su madre, años después abrió una maderera en el mercado, una fábrica de zapatos y en sus primeros años de casado creó la heladera Nevar, cuyas letras eran las iníciales de los nombre de sus hijas.

En los años 70 Don Tuto viajaba a Costa Rica buscando un futuro provisorio para sus pequeños hijos y al regresar a San Cristóbal en el 1976 entró a la Distribuidora del Sur, en poco tiempo se destacó y fue motivo de que el dueño en ese entonces le extendiera la oportunidad de quedarse con la distribuidora como dueño, a lo que Don Tuto aceptá. Hoy, 33 años después, este trabajador incansable, día a día, desde tempranas horas de la mañana hasta caer la tarde ha llevado a la Distribuidora del Sur a ser uno de los negocios más prósperos de San Cristóbal donde trabajan a su lado sus hijos Ernesto, Vladimir y Norma.

Don Tuto además ha ampliado sus servicios de venta de muebles y electrodomésticos al público en la Distribuidora Valdez. Posee una finca en la zona norte del municipio, Jamey, donde cultiva, aguacates, china, limón y cacao. En Duveaux, Palenque posee otra finca donde se cultiva cebolla, maíz, molondrones, plátanos y berenjena contribuyendo con estas a la producción agrícola de la provincia y el sostenimiento económico de muchas familias.

Como profesional en contabilidad duró 10 años en el Banco Reservas, entre la superintendencia y la Dirección de Impuestos Sobre la Renta 5 años.




Hombre de familia, Padre ejemplar
En la actualidad Don Tuto es padre, esposo, empresario y un digno representante de San Cristóbal. Asegura que su mayor satisfacción es que casi todos sus hijos son profesionales, todos son laboriosos y amantes de la vida en familia.

La esposa de Don Tuto, Doña Evangelina Zapata de Valdez nos contó que se conocieron mientras estudiaban en la escuela Juan Pablo Pina, se casaron el 4 de diciembre del 1954 y después de varios años cuando tenían sus primeras tres hijas Norma, Arelis y Rosalia, Don Tuto decidió iniciar sus estudios universitarios en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde se graduó como Licenciado en Contabilidad.