miércoles, 19 de agosto de 2009

Desear la desgracia ajena


Nunca he sido de las personas que se alegran o desean la desgracia ajena.
Pero en este caso lo deseaba y más bien lo habría llamado hacer justicia divina.

Explico la situación:

Policía que esta cerca de mi casa por un aviso que desconozco.
Coche patrulla que se detiene por escuchar música a todo volumen, que se oía en todo el vecindario.

Policía: - ¿No cree que tiene la música del coche a un volumen muy alto y que podría molestar?
Flipao: - Yo no molesto a nadie, si a los vecinos les gusta.
Policía: - Enseñemé los papeles del coche.

Lástima que estaban todos en regla, me habría alegrado mogollón que les pusieran alguna multa.
No soporto a los chulitos que ponen su música que me repugna, véase reaggueton/flamenqueo/bakalachungos a niveles indebidos en lugares públicos cómo debajo de mi casa (sobre todo), en el metro, en el autobus...
Se creen que porque les gusta a ellos, les tiene que gustar a los demás también.

En estos casos me encantaría ponerles un altavoz enorme en la oreja con la canción de Obús:
¡QUE TE JOOODAN!!!!!!!!
A ver si les gustaba.

Ndy: La foto está tomada desde un ángulo en el cual, ni se ve la cara de los agentes, ni la matricula del vehículo.