Consumidores retrasados mentales


Últimamente no sé si por casualidad o porque motivo me he encontrado críticas en foros sobre el sector de la fotografía y otras cuántas anécdotas más que he ido viendo.

Es por eso que me he dicho:

-Pero que coño, yo también tengo un blog anónimo y si criticamos vamos a criticar todos.

Punto número uno: Si te ha salido mal cualquier trabajo que has encargado en una tienda, se repite, esto no quiere decir que los vendedores que estén en tienda sean unos incompetentes. A lo mejor ese trabajo ha llegado mal de un laboratorio y antes de hablar sin saber, mejor es meterse la lengua en el culo.

Punto número dos: Si no tienes ni puta idea de fotografía o de cualquier otro tema, no te la quieras dar de listo con profesionales y encima insultes. Porque la fotografía velada según ella, que me ha enseñado una "señora"/menopáusica unineuronal/zorra, lo que tenía era un dedo del tamaño de una morcilla encima del objetivo.
Y si no sabes hacer fotos, el que está detrás del mostrador no tiene la culpa, para eso existen los cursos de fotografía y para todo lo demás master card.

Punto número tres: Si te vas a casar y contratas a un fotógrafo incompetente que te cobra 600 euros por un cd lleno de fotos de mierda movidas y oscuras, luego no le vayas a un retocador (yo) y le preguntes que cuántas fotos te retoca por 50 euros.
Por cincuenta euros guarros, no vas a encontrar ningún gilipollas que te quiera hacer el 60% del trabajo que ha cobrado ya otro por 600.
Por ese precio voy a retocar lo que me dé tiempo en dos horas y cómo quede en ese tiempo límite.
Si quiere que retoque más tiempo, que pague más o se busque un tonto si lo encuentra.

Punto número cuatro: No vayas siendo vendedora, a la tienda frente de la tuya con el uniforme puesto y te pongas chula diciendo que les vas a poner una hoja de reclamaciones por una soberana chorrada. A la mañana siguiente estarás tú detrás del mostrador y a lo mejor no te ponen una, sino tres.

Por cierto
, “el cliente no siempre tiene la razón”. No se trata de disentir por el sólo deporte de hacerlo. El cliente no puede tener la razón en lo que no conoce, para eso nos contrata.