lunes, 15 de diciembre de 2008

Every time


Cada vez que te masturbas, Dios mata un gatito.
Por favor, piensa en los gatitos.

Estos bichos marrones que persiguen al gatito y no se cómo se llaman en USA y Canadá, vienen a ser cómo nuestro hombre del saco o el coco.
De ahí viene este cartel que me ha hecho mucha gracia.
Moraleja: Pensad en los gatitos.

Paradoja:
Si se supone que a la gente le embarga el espíritu navideño...
¿Por qué cuando esta mañana a un repartidor se le ha caído una caja de bebidas en medio de dos carriles de sentidos contrarios, ni Dios se ha acercado a ayudarle a recogerlas?
Salvo yo, que por eso he perdido el bus, pero eso no cuenta porque ya sabemos que espíritu de ese precisamente no tengo.