Normas de Conducta para ser Invisible en una Ciudad de Hielo



-Seguir el mismo ritmo al andar que el resto.
No más rápido, no sea que vayan a pensar que eres poco considerado.
No más despacio, te tacharían de rezagado o de ir como un perrillo siempre por detrás.

-No tener emociones y mostrar siempre un gesto indiferente.
Si sonríes solo, pensarán “ a este le ha tocado la lotería”.
Si ríes solo, que estás loco.
Si murmuras o cantas, más de lo mismo.
Si lloras, “ pobrecillo, que bochorno, se le habrá muerto alguien o le habrá dejado la novia”.

-No mostrar ningún tipo de actividad intelectual o pensamiento propio.
Que no se note que piensas.
Si escribes, intentarán asomarse al papel para ver sobre lo que trata.
Si lees, inspeccionarán el título del libro y si dibujas, querrán saber qué.

La indumentaria por regla general no importa.
Puedes vestir de riguroso cuero negro, de rosa, con cresta, con collares de perro o alguna camiseta que diga:
FOLLAME, EL SEXO NUBLA LA VISTA, DE PUTA MADRE 69.
Que nadie te mirará, ahí si que verían la intromisión como falta de educación.

-Tampoco se puede mirar directamente a los ojos de un desconocido, pueden pensar que les quieres robar el alma o puede que incluso te lleves una paliza.

Sabrás si has incumplido alguna norma, cuando recibas una mirada hostil, un comentario mordaz o algún empujón.

Quiero una ciudad en la que “Humanidad” no sea igual a paloma muerta, en la que sus habitantes no sean zombies vacíos.
Quiero una ciudad más viva y con más alma.
Voy a seguir siendo razonable y a perseguir lo imposible.